La Policía Nacional ha detenido a cinco de los seis jóvenes implicados en la agresión sufrida en Oviedo por dos activistas de izquierda, Rubén Rosón y Jorge Fernández, durante la primera noche de las fiestas de San Mateo. Según confirmaron este miércoles fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Asturias, el sexto de los investigados ya está localizado, aunque aún aún no ha sido arrestado. Fuentes conocedoras de la investigación afirman que se trata de un estudiante que está fuera de la ciudad. Los investigadores no ofrecen detalles sobre la identidad de los implicados, a la espera de que se completen las actuaciones policiales.
Las detenciones llegan dos días después de que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, asegurase en Mieres que confiaba en que los responsables fueran «perfectamente identificados» y detenidos «a la mayor brevedad». El ministro calificó los hechos como un posible delito de odio y recordó que este tipo de investigaciones son competencia de las brigadas de Información por la naturaleza de los hechos.
La delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, había señalado el lunes que la Policía buscaba a un grupo de «entre cuatro y ocho hombres, varones jóvenes, mayores de edad» como participantes en la agresión y había asegurado que «pronto tendremos buenas noticias» sobre las pesquisas. En ese momento, la investigación todavía se encontraba en la fase de identificación de los autores.
La agresión se produjo en la madrugada del viernes, en las inmediaciones de la caseta de Fiestes Populares, en la plaza de la Catedral. Rosón, exconcejal de Somos, y el médico Jorge Fernández denunciaron haber sido golpeados después de recriminar a un grupo de jóvenes que estaba arrancando una bandera arcoíris y una pancarta antirracista. Ambos sostuvieron que durante el ataque escucharon consignas de carácter fascista y homófobo. Los hechos quedaron registrados parcialmente en vídeos difundidos posteriormente.
La Policía Nacional comenzó a analizar esas imágenes desde las primeras horas posteriores al suceso para tratar de identificar a los participantes. La investigación quedó centralizada en la Brigada de Información, tal y como confirmó el propio Ministerio del Interior.
El avance policial se produce además en plena polémica política por las primeras declaraciones del alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, quien llegó a calificar la agresión de «anécdota» y afirmó que no creía que los autores fueran «tan mala gente». Este miércoles, después de varios días de críticas, el regidor emitió un nuevo comunicado en el que expresó su «rechazo» a la agresión y trasladó su apoyo a Rosón y Fernández y a sus familias.
Con los implicados ya identificados, el siguiente paso de la investigación es su localización y detención para ponerlos a disposición judicial. La Policía mantiene, por ahora, la reserva sobre el número exacto de personas identificadas y sobre cuándo se producirán los arrestos.
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