La Fundación Entreculturas advirtió este martes en la Junta General del Principado sobre las consecuencias de la falta de soberanía presupuestaria y de justicia fiscal en el ámbito educativo global. En la presentación de su informe “El precio de aprender. Justicia fiscal, soberanía presupuestaria y más cooperación”, la organización reivindicó la educación como una de las principales herramientas para combatir la pobreza y las desigualdades, y reclamó alcanzar una inversión educativa del 6% del PIB estatal y autonómico.
Unai Sanz, técnico de incidencia política de Entreculturas y coordinador de la publicación, puso el foco en el cambio de prioridades presupuestarias a escala internacional. El estudio sostiene que el gasto en armamento está creciendo “once veces más rápido” que la inversión educativa en los países de la Unión Europea pertenecientes a la OTAN, mientras el gasto público mundial en educación permanece estancado en torno al 4,2% del PIB.
El documento también advierte del fuerte retroceso de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD). Para 2026 se proyecta una caída del 24% de los fondos internacionales destinados a educación, que, según los datos recogidos por Entreculturas, podría dejar fuera de la escuela a seis millones de niños y afectar a la calidad educativa de otros 290 millones. En España, el informe señala que la inversión educativa se situó en 2024 en el 4,48% del PIB, frente al 4,66% de la media europea.
Asturias se sitúa entre las comunidades que mantienen su compromiso con la cooperación. El Principado destinó en 2025 el 0,11% de su presupuesto computable a Ayuda Oficial al Desarrollo, ligeramente por debajo de la media autonómica, situada en el 0,12%, pero muy por encima de territorios donde la cooperación se ha reducido a niveles prácticamente testimoniales como es el caso de Murcia, Madrid o Aragón.
“El trabajo y la inversión tienen que ser continuos. La financiación tiene que ser estable y estar blindada”, defendió Sanz, quien advirtió que cualquier tipo de fluctuación puede echar por tierra proyectos de décadas.
La directora de la Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo, Beatriz Coto, defendió precisamente el mantenimiento de la educación como sector estratégico de la cooperación del Principado. Según detalló, desde 2023 Asturias ha invertido alrededor de 1,2 millones de euros en iniciativas educativas de cooperación, destinadas, entre otras actuaciones, a la construcción y equipamiento de centros, así como a la financiación y formación del profesorado. Frente a los recortes que están aplicando algunos países, reclamó que la cooperación siga garantizando una educación “universal, inclusiva y de calidad”.
La delegada de Entreculturas en Asturias, María Jesús Banciella, recordó que la organización trabaja desde 1992 en la defensa del acceso a una educación de calidad en contextos de exclusión y vulnerabilidad, con especial atención a la infancia, las personas refugiadas y desplazadas y la igualdad de género.
El ejemplo práctico lo aportó Sonia Adames, coordinadora del área pedagógica de Fe y Alegría en República Dominicana, que explicó los efectos de elevar la inversión educativa de aquel país hasta cerca del 4% del PIB. Sin embargo, advirtió que aumentar los recursos no basta si no se garantiza su continuidad y eficacia. “Hace falta un pacto social por la educación, no puede ser que cada cuatro años llegue una persona nueva con su plan”, afirmó.
Suscríbete para seguir leyendo















