El encarecimiento de los alimentos ahoga a los pensionistas y dispara el ticket de la compra diaria

Mientras los dueños del mundo pelean por el control de la Inteligencia Artificial, llegando a menospreciar  las señales de sus peligros emitidos por las propias empresas, en el mundo real el ticket de la compra se está disparando sobre un acumulado de aumentos imparable, sostenido en el tiempo.

Para cada vez más familias, el ticket de la compra es un pesadilla creciente,  y ya nos acostumbramos a que una docena de huevos roce los 6 euros, que el precio del agua se dispare, o que el pescado y la carne acumulen subidas de dos digitos. No hay más remedio . Son compras indespensables.

El hilo conductor  del aumento de la subida, es el precio de la energía, y el origen de la escalada son las guerras; la invasión de Rusia a Ucrania, y desde febrero el polvorín de Oriente Medio y el doble bloqueo del Estrecho de Ormuz, con buques atacados a diario, agravado ahora por control  de acceso al Mar Rojo,por los hutíes.

Los datos son claros y contundentes; el IPC en Cataluña sube en agosto cinco décimas y se sitúa en el 4% interanual, y el precio del carburante sube un 10% en este agosto, comparado con el mismo mes del año anterior.

La inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos, ha sido del 2,8% en agosto en Catalunya, dos décimas menos que en el mes anterior. 

Y estas subidas, impactan en la cesta de la compra;  los huevos ponen un 12,5%, las legumbres un 16%, los cítricos un 17%, el pescado fresco o refrigerado un 8%. El ticket de compra, es una factura que sube sin parar, y no ha tocado techo.

Ante las puertas de un supermercado, en ‘Migdia COPE CATALUNYA ‘, Montse, una pensionista, ha compartido la preocupación que vive a diario al comprobar cómo su dinero rinde menos. «Ya no se puede comprar prácticamente nada; con un billete de 20 euros se pueden comprar muy pocas cosas», ha lamentado tras pagar su compra.

Con un billete de 20 se pueden comprar muy pocas cosas. Hoy he comprado tres productos que me han costado un totaal 10,50 euros»

Montse ,en Cope Catalunya

Pensionista

Cambio de hábitos hacia la marca blanca para ahorrar en las compras

Esta escalada continuada de precios ha obligado a modificar de forma drástica las pautas de compra. Montse ha confesado que ha tenido que recortar en productos como la ternera y abandonar las primeras firmas: «Ya no compro marca, opto por la marca blanca de cada supermercado porque no puedes ahorrar y vas comprando lo que necesitas«, admite la compradora.

En su última visita a la tienda, la mujer ha adquirido apenas tres productos básicos, entre ellos una botella de aceite, un paquete de helados y un bote de garbanzos, con un importe que se ha elevado con rapidez. «He comprado tres cosas y el ticket se dispara«, ha asegurado sobre el coste de los alimentos básicos.

El principal problema radica en que las prestaciones no aumentan al mismo ritmo que los bienes cotidianos. «Yo soy pensionista y lo que cobro no me da para gastar demasiado«, ha recalcado Montse al evidenciar las dificultades de su economía diaria.

Yo soy pensionista y lo que cobro no me da para gastar demasiado. Opto por las marcas blancas»

Montse, en Cope Catalunya

Pensionista

Asimismo, la consumidora ha reflexionado sobre el impacto de la geopolítica en la vida de los ciudadanos. Según ha expresado, mientras unos se enriquecen con los conflictos bélicos, la población corriente sufre las consecuencias directas en el precio de la alimentación el coste de la vida.

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