Las piezas de un retablo que desapareció entre las llamas de la guerra civil volverán a contemplarse en Burriana. El Ayuntamiento y la basílica del Salvador han formalizado un acuerdo de cesión en depósito que permitirá recuperar para la exposición pública una parte del patrimonio artístico del templo. El conjunto se incorporará al futuro Museo Cardenal Tarancón, que contará con un espacio específico dedicado al legado parroquial.
El convenio, firmado por el alcalde, Jorge Monferrer, y el párroco de la basílica, Pedro Cid, establece una cesión gratuita por un periodo inicial de cinco años, prorrogables. El consistorio asumirá la gestión, custodia, conservación, restauración y exhibición de los bienes, de acuerdo con los criterios técnicos y la legislación vigente en materia de patrimonio cultural.
Entre las piezas cedidas destacan varias esculturas y relieves en madera policromada pertenecientes al antiguo retablo del altar mayor del Salvador / MEDITERRÁNEO
Entre las piezas cedidas destacan varias esculturas y relieves en madera policromada pertenecientes al antiguo retablo del altar mayor de El Salvador. Las obras, atribuidas al taller de Pere Dorpa y fechadas en el último cuarto del siglo XVI, representan escenas evangélicas como la Adoración de los Reyes Magos y la Anunciación, además de incluir imágenes de apóstoles y otras figuras devocionales.
El retablo original fue derribado y quemado durante la guerra civil. Ahora, las piezas conservadas podrán volver a ser contempladas por los vecinos en el futuro espacio museístico, cinco décadas después de su última exposición pública.
Legado parroquial
El acuerdo incluye también vestiduras litúrgicas del cardenal Tarancón y diversos elementos del histórico órgano de la basílica, construido por Nicolás Salanova y Martí Viaraldró entre 1738 y 1739. La puerta de celosía, el teclado, los tubos y otros componentes decorativos y constructivos del instrumento formarán parte de este conjunto patrimonial.
La cesión se completa con imágenes policromadas del siglo XX, como San Juan Bautista y San Miguel Arcángel; una litografía enmarcada de 1933; un azulejo cerámico del siglo XIX con la representación del Calvario; un óleo sobre lienzo de la Eucaristía, datado entre los siglos XVIII y XIX, y un espejo de madera dorada.
Estas piezas permitirán ampliar la propuesta expositiva de la futura colección museográfica del Cardenal Tarancón en Burriana, profundizando en la relación del prelado con el templo en el que fue bautizado, tomó la primera comunión, ofició su primera misa y fue investido obispo.
El legado parroquial se sumará a los objetos personales cedidos por la familia del cardenal, entre los que figuran su anillo episcopal de marfil, el báculo, la homilía pronunciada durante la coronación del rey Juan Carlos I, un rosario entregado por el papa Juan Pablo II y su máquina de escribir.
El alcalde ha destacado que el acuerdo permitirá reunir «piezas de incalculable valor religioso y artístico que pensábamos estaban perdidas» y que ayudan a contextualizar la vida del cardenal Tarancón.
Por su parte, el concejal y diputado provincial de Cultura, Alejandro Clausell, ha defendido la importancia de recuperar y proteger piezas que, en algunos casos, habían desaparecido desde la Guerra Civil. «Queremos acercar este legado tanto a los vecinos de Burriana como a quienes nos quieran visitar», ha afirmado.
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