La Conselleria de Justicia, Transparencia y Participación exige al Ayuntamiento de Gandia que subsane las deficiencias detectadas en el Palacio de Justicia, unas instalaciones cuya ejecución correspondió al consistorio en el marco de una delegación de competencias formalizada en 2018. Según el Consell, el edificio presenta «diversas deficiencias en la ejecución que, con el transcurso del tiempo, se están agravando».
Ante esta situación, la consellera de Justicia, Nuria Martínez, remitió, según informa la propia conselleria, un escrito al alcalde de Gandia para trasladarle su preocupación por la falta de actuación municipal. El ayuntamiento, como responsable de la ejecución de las obras, formalizó el acta de recepción de la infraestructura en septiembre de 2024, momento a partir del cual comenzó a computarse el plazo de garantía de los trabajos.
Cabe señalar que este periodo es de cuatro años, por lo que permanecerá vigente hasta septiembre de 2028. La conselleria reclama ahora al consistorio que intervenga para corregir las deficiencias detectadas antes de que expire este plazo y pueda garantizarse la correcta conservación de las instalaciones.
La titular de Justicia recalca que, desde la puesta en funcionamiento de la nueva sede judicial, la Subdirección General de Infraestructuras Judiciales ha trasladado al ayuntamiento «numerosas incidencias detectadas en el edificio», al ser el consistorio el responsable de los contratos vinculados a la ejecución de las obras.
Entre los problemas señalados destacan las filtraciones y entradas de agua que se producen de forma recurrente tras los episodios de lluvia registrados desde la apertura de la sede. A estas incidencias se suman, según la misiva, «deficiencias relevantes que afectan al normal funcionamiento del edificio y a la adecuada prestación del servicio público de justicia».
Como ya informó este diario, también persisten los problemas de conexión, tanto para los trabajadores como para los usuarios, que cada día acuden a estas dependencias públicas.
«Pese a los reiterados requerimientos efectuados para su corrección, estas incidencias persisten, por lo que se compromete la adecuada conservación de las instalaciones y resultan especialmente preocupantes ante la previsión de nuevos episodios meteorológicos en los próximos meses», lamenta la consellera.
Martínez recalca que esta situación tiene un impacto directo en el funcionamiento del Palacio de Justicia de Gandia y reclama al consistorio que, «atendiendo al interés general y a su deber institucional», responda a los requerimientos del Consell y, como responsable de la ejecución de las obras, subsane las deficiencias para garantizar que el servicio público de justicia pueda prestarse en las mejores condiciones tanto para profesionales como para usuarios.
Incidencias
Según la documentación de la Conselleria, la primera entrada de agua por lluvia se detectó apenas un mes después de la firma del acta de recepción de las obras. La incidencia se comunicó entonces al ayuntamiento y volvió a registrarse posteriormente en varias ocasiones.
En concreto, la Conselleria de Justicia comunicó una primera incidencia relacionada con la entrada de agua por lluvias el 23 de octubre de 2024. Posteriormente, el 12 de mayo de 2025 remitió un nuevo informe en el que alertaba de la persistencia de las deficiencias.
La entrada de agua volvió a comunicarse el 13 de octubre de 2025 y, posteriormente, el 8 de enero y el 13 de marzo de 2026. A estas incidencias se suman otras comunicaciones realizadas por la Conselleria en mayo de 2025 y en enero y abril de 2026, relacionadas con distintos problemas detectados en las instalaciones.
La sucesión de incidencias ha llevado ahora a Justicia a reclamar al ayuntamiento que actúe dentro del periodo de garantía de la obra y corrija las deficiencias que, según advierte, continúan afectando al edificio.
Este diario se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento de Gandia para conocer su valoración sobre los requerimientos y las deficiencias señaladas en el Palacio de Justicia, aunque se encuentra pendiente de responder a las cuestiones planteadas.















