Iren Reyes tiene 15 años, es natural de Azpeitia, siente devoción por el fútbol y viste el dorsal número 10 en su equipación. Su trayectoria vital ha cambiado tras el diagnóstico de distrofia muscular de Duchenne, una enfermedad genética degenerativa que provoca una pérdida progresiva de fuerza y movilidad.
Antes de que la dolencia avanzara, Iren podía correr, bailar, subir escaleras y montar en bicicleta con total normalidad. Sin embargo, cuando la patología le ha obligado a utilizar una silla de ruedas eléctrica, la práctica deportiva parecía haber quedado fuera de su alcance, hasta que su madre, Verónica Reyes, se ha negado a aceptar que tuviera que limitarse a presenciar los partidos desde la grada.
Verónica ha iniciado una intensa ronda de contactos con colegios, asociaciones y clubes deportivos para buscar a otros jóvenes en situaciones análogas y formar un conjunto. Durante toda esa etapa, la impulsora ha repetido con absoluta convicción una misma consigna: «El sueño de Iren es jugar al fútbol, y vamos a conseguirlo». Esta determinación ha hecho posible el nacimiento del Kemen Powerchair Football, un equipo guipuzcoano fundado en 2025 que ya compite activamente en la Segunda División Nacional de esta modalidad adaptada.
A lo largo de su trayectoria en la competición, Iren Reyes ya ha disputado siete partidos oficiales y ha viajado junto a sus compañeros fuera de Euskadi para enfrentarse a rivales de Madrid, Valladolid, Barcelona, Navarra, Alicante e incluso Portugal. La disciplina del powerchair football se basa en el fútbol en silla motorizada y se disputa sobre una cancha cubierta con dos equipos de cuatro jugadores y un balón más grande que el tradicional. Además, los vehículos incorporan una protección metálica delantera específica para golpear, controlar y conducir el esférico durante los encuentros.
Psicóloga, presidenta de la asociación Duchenne Familias en Movimiento y miembro de Kemen Powerchair Football, Verónica ha explicado en COPE Euskadi cómo ha transformado la ilusión de su hijo en una oportunidad abierta a otras personas. La dirigente ha destacado que este deporte reúne todos los elementos de la alta competición: «Hay entrenamiento, estrategia, defensa, ataque, goles y competición», ofreciendo un espacio de superación y convivencia indispensable.
El debut en Parla y la superación deportiva
El sueño de Iren es jugar al fútbol, y vamos a conseguirlo»
El estreno oficial de la plantilla ha tenido lugar en el municipio madrileño de Parla, un destino al que la expedición prevé regresar el próximo mes de noviembre. Verónica Reyes ha recordado la gran emoción vivida durante ese debut: «Fue muy emocionante. Parecía un poco precipitado, pero fue lo más bonito que pudimos hacer, desplazarnos hasta Parla y verlos allí en la cancha jugar con otros equipos y disfrutar». La responsable ha valorado de forma muy positiva el ambiente del grupo: «Lo importante es que está el equipo hecho y tienen muy buen rollo entre ellos».
Verónica ha admitido que el equipo todavía no ha logrado sumar victorias debido a la falta de material profesional, ya que actualmente compiten con sillas convencionales. Para solventar este obstáculo, la entidad ya ha encargado dos sillas profesionales gracias al apoyo económico de la Diputación. «De momento no han conseguido ganar ningún partido porque este equipo todavía no tiene sillas profesionales, las sillas profesionales son bastante caras, vamos pasito a pasito», ha detallado.
Verónica ha incidido en que las limitaciones físicas no deben frenar las aspiraciones de las familias. «Primero hay que soñar, a pesar de que nos aparezca esta enfermedad en nuestra casa o estas dificultades físicas importantes, hay que soñar y ponerlo sobre la mesa y decir: vamos a por ello», ha subrayado. En este sentido, ha rememorado que su hijo tenía dos grandes metas personales: ser futbolista y asistir a un campamento de verano, dos anhelos que han conseguido unificar con éxito.
Durante el último periodo estival, la asociación ha organizado un campamento adaptado al que han asistido técnicos y jugadores profesionales de la Selección Española de Powerchair. La actividad ha servido para que cuatro niños más muestren interés por este deporte, incluyendo a un joven vizcaíno que se ha sumado al conjunto creado por la Fundación Athletic Club. Esta progresión alimenta las expectativas de la entidad: «El punto de partida ha sido Guipúzcoa, pero va a crecer y vamos a poder hacer nuestra propia liga, que sería algo muy bonito para tenerlo cerca de casa», ha augurado.
Costes económicos y necesidad de voluntariado
La consolidación de este proyecto requiere afrontar notables exigencias presupuestarias, dado que cada silla de ruedas profesional tiene un coste que supera los 12.000 euros. A este gasto se añade la compleja intendencia que demandan los desplazamientos del equipo por toda España. «Necesitamos mucha ayuda económica porque estas sillas valen muy caras, de doce mil euros para arriba, y luego los viajes son muy caros», ha explicado al detallar las dificultades de financiación que afrontan.
A diferencia de los equipos tradicionales, los cinco jugadores se desplazan en un autobús adaptado de grandes dimensiones habilitado específicamente para transportar sus sillas eléctricas. Asimismo, cada deportista debe viajar acompañado de un asistente durante las 24 horas del día. Por ello, la entidad ha hecho un llamamiento urgente para captar voluntarios, una figura cada vez más necesaria ante el progresivo envejecimiento y cansancio físico de los padres que ejercen como cuidadores principales.
La fundadora ha recordado que en esta disciplina participan deportistas de todas las edades, incluyendo hombres y mujeres de 40 y 50 años cuyos progenitores ya no pueden asumir la carga de los viajes continuados. «Llega un momento que los cuidadores también están cansados, entonces necesitan un relevo o ya no tienen la capacidad para poder hacer estos viajes con sus hijos», ha manifestado. En la actualidad, entidades como la DYA colaboran trasladando a deportistas desde su domicilio en San Sebastián hasta el polideportivo para los entrenamientos semanales.
Inclusión y vida social sobre ruedas
Es el deporte de equipo que pueden jugar teniendo las limitaciones físicas más severas»
Las personas interesadas en colaborar como voluntarias pueden contactar con la directiva a través del Club Kemen para coordinar los apoyos necesarios en la actividad deportiva. Asimismo, Reyes ha animado a los clubes de fútbol profesional del entorno vasco, como la Real Sociedad, el Athletic Club, el Deportivo Alavés y la SD Eibar, a dar el paso e integrar secciones oficiales de powerchair en sus estructuras para visibilizar y potenciar esta disciplina adaptada.
El equipo guipuzcoano, que se prepara para disputar su segunda temporada liguera con cinco integrantes fijos, sumará próximamente a Jon Ander de Tolosa y espera más incorporaciones. Verónica ha enfatizado la necesidad de una mayor divulgación social: «Hace falta mucha difusión para que se enteren todas las asociaciones que trabajan con personas con discapacidad de que el powerchair es el deporte de equipo que pueden jugar teniendo las limitaciones físicas más severas».
Aunque el proyecto ha surgido en el seno de Duchenne Familias en Movimiento, la práctica deportiva se encuentra abierta a cualquier persona con discapacidad física severa, sin importar la patología de origen. La responsable ha aclarado que la única condición es aprender a manejar la silla de ruedas eléctrica: «En el powerchair fútbol está abierto a cualquiera, a cualquier enfermedad, a cualquier discapacidad física; vienen y van aprendiendo en los entrenamientos a utilizar la silla eléctrica».
La actividad en torno a la competición ha generado también una sólida red de vida social e intercambio formativo para las familias en el ámbito nacional. En este marco, las instalaciones de la Residencia Olarain en San Sebastián acogerán en dos semanas la formación clínica bienal de la disciplina, reuniendo a practicantes de toda España para recibir formación teórica y práctica.















