El Gobierno sigue sin ajustar la cifra de migrantes que todavía permanecen en las calles de Ceuta. Lo que sí se va reconociendo es que sus estimaciones iniciales se quedaron cortas. En un principio se habló de unos 5.000 migrantes, mientras que el gobierno de Ceuta elevaba estos cálculos a entre 10.000 y 13.000. Solo según los últimos datos actualizados por el Ejecutivo que preside Pedro Sánchez de migrantes reubicados en centros de acogida y de los que han abandonado voluntariamente la ciudad autónoma la cifra supera los 9.800.
El balance actualmente es de 4.500 plazas habilitadas, tras sumar 864 el pasado domingo, mientras que habrían retornado voluntariamente desde el 10 agosto más de 5.300 personas. A ello se añaden 2.100 menores migrantes identificados. Un volumen que también cuestiona la cifra de 72.000 entradas entre los días 30 y 31 de julio, teniendo en cuenta que en el Ejecutivo vienen repitiendo que en las primeras horas habrían vuelto a Marruecos entre el 90 y el 95%.
Desde el gabinete que lidera el popular Juan Jesús Vivas elevaron el cálculo por encima de los 80.000 migrantes que habrían entrado irregularmente. Los ajustes del Gobierno central se han ido sucediendo al alza con el paso del tiempo, dejando entrever unas dimensiones de la crisis migratoria mayores de las estimadas. Sin poder concretar cuantos permanecen todavía en la calle, en los últimos días se daba cuenta del reparto de comidas a unas 3.000 personas solo en el asentamiento de la playa del Trampolín.
Para el Gobierno, la principal prioridad ahora mismo sigue siendo solucionar la crisis migratoria con la reubicación de todos migrantes que permanecen en la calle. Los choques con el gobierno de la ciudad autónoma se han avivado por las diferencias respecto a los espacios habilitados, llegando a asegurarse desde el Ejecutivo que la falta de colaboración entre administraciones está ralentizando el proceso. Tras la reunión de la ejecutiva del PSOE este lunes en Ferraz, la portavoz Montse Mínguez hacía un llamamiento a las comunidades del PP para acoger a los menores migrantes que permanecen en Ceuta en lugar de buscar “rédito político” de la situación.
Los alojamientos son fundamentales no solo para comenzar a recuperar la normalidad, sino para iniciar los expedientes, con la filiación y posterior devolución en caso de quienes no tengan derecho de asilo. “Cuanto antes estén habilitados estos recursos, antes podrán ser repatriados”, insistía el pasado fin de semana el ministro de Política Territorial designado a la cabeza del mando único, Ángel Víctor Torres. Según el último balance ofrecido, son un centenar los migrantes que han renunciado al asilo.
Agenda internacional
Este paso también se ve como fundamental en el Gobierno para salir del socavón por su gestión de la crisis en Ceuta y tratar de recuperar iniciativa política. Pedro Sánchez ha incrementado su presencia mediática desde el inicio del curso político para intentar defender la actuación del Gobierno. Al mismo tiempo, se pone el foco en otros asuntos de la agenda social del Gobierno. El jefe del Ejecutivo arrancó la semana pasada con un acto para anunciar medidas en materia de vivienda y esta lo hizo para anunciar la ampliación del denominado Plan Veo, con ayudas de hasta 100 euros por menor y año para adquirir gafas o lentillas. Y este martes el objetivo está en potenciar la Formación Profesional.
La próxima semana, Sánchez viajará a Nueva York para participar en la semana de alto nivel de la ONU. Un refugio en la agenda internacional que le permitirá coger algo de oxígeno. Durante su viaje aprovechará para reforzar su perfil progresista, de dique frente a la ultraderecha, al compartir un acto con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani. Una de las figuras más a la izquierda del Partido Demócrata y antítesis del presidente de EEUU Donald Trump. A su vuelta a Madrid, la siguiente semana estará marcada por el viaje de Estado a España del presidente francés Emmanuel Macron, entre los días 29 y 30. Se trata de la primera visita de Estado de un Presidente francés a España desde 2009.
Al Ejecutivo se le acumulan otras carpetas sobre la mesa que ha dejado en cuarentena debido a la crisis en Ceuta. Entre ellas, el decreto sobre vivienda, ahora encallado y sobre el que Sánchez lanzó la pasada semana un guiño a sus socios de investidura del arco progresista al defender la intervención del mercado “con todas las herramientas posibles”. Con el PNV elevando el tono contra el Gobierno por su gestión de la crisis en Ceuta, está pendiente de pactarse el último paquete de transferencias de competencias de la legislatura.
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