2026 va a ser sin duda el año que Alexander Zverev va a recordar con más cariño al fin de su carrera pase lo que pase de ahora en adelante. El alemán puso la guinda al año de su salto final conquistando el título del US Open tras derrotar en la gran final al estadounidense Ben Shelton (6-3, 7-6 (2), 5-7 y 6-2).
Tras conseguir romper su maleficio con las finales de Grand Slam en el pasado Roland Garros, el de Hamburgo parece haber cogido el impulso que tanto se le pedía y tras alcanzar la final de Wimbledon en la que dejó una gran imagen pese a perder ante Sinner, supo convertir su favoritismo en Nueva York para sumar su segundo título de Grand Slam.
Cuestionado por no dar ese paso adelante durante mucho tiempo, a Zverev ya nadie le podrá decir que no sabe aprovechar las oportunidades porque en un año en el que las lesiones han dejado a Sinner y Alcaraz fuera de combate en muchos momentos, el alemán ha cogido la oportunidad con las dos manos para instaurarse como el mejor tenista del año.
Y eso que a la cita llegaba con muchas dudas que se acentuaron tras un inicio que no fue el deseado. Casi cinco horas necesitó para superar la primera y también la segunda ronda del torneo, dejando su candidatura muy en duda por gran parte del público. Pero tras superar todo ello, puso la directa aprovechando un camino mucho más despejado de lo que un Grand Slam debería presentar y cediendo un único set más en todo el camino, ha acabado grabando su nombre en la copa que tan cerca tuvo en 2020 y que Dominic Thiem le arrebató.
Ni la aspiración local por ver a un tenista estadounidense reinar de nuevo 23 años después hizo que Zverev se desviara de su objetivo y utilizando la demoledora inercia que llevaba ante Shelton, puso la final muy de cara desde el inicio y no la dejó escapara pese a la reacción de Shelton.
Shelton y Zverev en la final del US Open 2026 / EFE
Al alemán le va como anillo al dedo el juego del tenista americano y al igual que en sus cinco citas anteriores, hizo valer sus armas para apuntarse el duelo más importante que han disputado jamás. Y lo hizo ya a las primeras de cambio, porque ya en el primer juego del partido consiguió romper el saque de Shelton, que no tuvo opción de poder recuperar la desventaja.
Pese a hacerse fuerte con el servicio, el segundo set tampoco pudo ser para Shelton, que se vio claramente superado en el ‘tie break‘. Con todo en contra, el estadounidense tuvo su momento para creer y rompiendo por única vez el servicio de Zverev, forzó un cuarto set que dejó escapara un primer juego demoledor para sus intereses.
La gloria volvió a ser para Zverev, que tras el título en París es otro en las grandes citas. A Shelton le tocará seguir remando en busca del primer título, aunque su US Open vale para creer en él y mucho a partir de ahora.
Fuente: Sport










