Luz sobre el método De la Barrera. Las claves de la revolución del florecer canterano y genera desconfianza en los puristas. Un dogma que luce el eslogan del ‘más puntos que juego’ -frase del estratega coruñés en un alarde de sinceridad en la previa del triunfo en el JP Financial Estadio con tanto de Clemente ante el Cádiz-.
Es la UD del vivero total, de la irrupción de Iñaki de organizador y del cero indiscutibles. Fin a las dictaduras de caseta. Cinco jornadas, tres con los amarillos en zona de ascenso directo o playoff, diez puntos, menos balón que el rival y siete canteranos en el césped del Nuevo Mirandilla para bajar la persiana.
El domingo y desde las 17.30 horas (LaLiga TV), la Santa Inquisición del pito del Gran Canaria se reencuentra con el estilo camaleónico de esta UD en construcción. Letal al espacio y que batió al bloque cadista con un 46,1% de posesión. En el Murube alzó el puño con un 48,5% para dinamitar la resistencia del Ceuta (0-2). El portero Churripi se ha destapado como la figura más determinante, aunque deja algún desliz con los pies para reavivar el debate del estilo. Concesiones que salieron muy caras ante el millonario Girona y que supo abortar con sus reflejos.
Ocho fichajes e Iñaki
Con 17,1 millones de límite de gasto salarial -la UD gastó quince-, la dirección deportiva acometió siete contrataciones como las de Sergio Ruiz (74’), Acimovic (0’), Jefté Betancor (318’), Bonfanti (389’),Opoku (0’), Iván Jaime (138’) y Andrés Rodríguez (3’). Solo el central y lateral zurdo italiano, que llega a préstamo del Atalanta es indiscutible con tres titularidades en este inicio.
Desmenuzando la aportación de las adquisiciones, Ruiz sufrió un esguince en su rodilla y solo jugó de titular en la primera jornada ante el Albacete Balompié. En el caso de Opoku, llegó libre con molestias en su rodilla tras su paso por la máxima categoría de Turquía y su estreno es una incógnita. Se le espera para el pulso contra el Eibar. El interior esloveno Acimovic encadena cinco presencias en el banquillo y se sigue esperando su estreno. Por su parte, Andrés Rodríguez jugó de lateral zurdo en Ceuta ante las molestias de Bonfanti. En el caso de Jefté, comenzó de titular y poco a poco ha ido perdiendo su condición de ‘pesadilla de Vinícius’. Iván Jaime se estrenó de inicio ante el Cádiz y dejó destellos de habilidad y ADN incisivo. Es la única incorporación que deslumbra.
Al escaso impacto de la política de adquisiciones, cabe sumar el drama de las ocho bajas -más allá del citado mediocentro cántabro y el zaguero ghanés, figuran Álex Suárez, Ale García, Edward Cedeño, Marvin Park y Viti Rozada-. Con esta panorama, De la Barrera porta el estandarte de las ‘cero excusas’. Y tiró del vivero de forma valiente para coronar a Iñaki González, por delante de Kirian, como el GPS de esta UD de urgencias. Pero hay más, acabó contra el Cádiz con Jefté de nueve, escoltado por Rafa Cruz y Sandro Ramírez.
De enganche, Iván Medina, que se estrenó en este curso como enlace. Y en la retaguardia, completa la relación de platanitos un renacido Valentín Pezzolesi (cinco titularidades y los 450’) con Herzog (405’, cinco presencias de inicio).
Con todo en contra y tras el paso de Luis García Fernández con un plantel de más pedigrí -sí contaba con Barcia, Mika, Horkas o Amatucci-, De la Barrera lo ha tenido todo en contra. Bajo este clima de incertidumbre, es cuarto en la tabla con diez puntos y ahora recibe la visita del rocoso Burgos.
En la última contienda en Siete Palmas, hubo pitos a los amarillos. Con 25.006 abonados, la UD cuenta con la segunda afición más numerosa de la categoría de plata. Pero sigue algo reacia a este fútbol control y de salida exprés de De la Barrera. Se aparca la dictadura del estilo por el impacto del resultado. Diez motivos de fe, diez motivos para crecer con las diabluras del extremo de Arucas Rafa Cruz.
Los siete pibes de Pimi
Los diez puntos de De la Barrera superan en dos a los ocho de Luis García con la UD en la pasada temporada. García Pimienta, en la 22-23, tenía once puntos en este punto del calendario. En la quinta jornada, el técnico barcelonés acabó con siete canteranos en el verde como Valles, Suárez, Curbelo, Viera, Benito, Fabio y Sergi Cardona.
Son mimbres de veteranía y que hicieron la mili de Segunda con Mel dos años antes. De la Barrera se juega los bigotes sin los fichajes y con Iñaki de estrella. Tira de Pezzolesi, Cruz, Medina y Romero para garantizar el futuro económico. Modifica su partitura -ahora sin balón- y le sale de diez. Se codea con Mallorca y Tenerife, aguarda por los lesionados y lidia con los pitos de los escépticos.
Fuente: La Provincia – Diario de Las Palmas












