Caracoleó entre los defensas, hasta tres en la frontal del área, manteniendo el balón pegado a la bota. Él mismo fue uno de los primeros en iniciar la jugada que terminaría sellando. Menos de cinco minutos de partido y Xavi Espart se colocó sobre la línea para reventar el balón al fondo de la red. Eclosionó el joven de La Masia sobre el césped del Ciutat de València. Todo el equipo le celebró, a él y a su primer tanto con la camiseta del Barça.
Esta temporada vive su primera experiencia en el primer equipo azulgrana como jugador de pleno derecho y para nada lo está pareciendo. Con el ’12’ en la espalda se ha hecho un hueco no solo en el vestuario, sino en el once de Hansi Flick. El entrenador ha apostado por él desde que el curso echó a andar para cubrir la posición de lateral izquierdo, pasando por delante de Cancelo y Balde (con quien Flick ya ha dejado claro que no cuenta).
Y, partido tras partido, Espart no para de darle argumentos para que continúe haciéndolo. Ha maravillado a muchos con su talento y desparpajo, con su verticalidad y ritmo en los partidos. Siempre adecuado y fino, con un compromiso tanto en defensa como en ataque. Ha salido de inicio en los cinco partidos disputados de liga hasta el momento, incluyendo la victoria eficiente contra el Levante, donde firmó el tanto que celebró besándose el escudo. Porque Espart es un jugador de La Masia, de la ya icónica y esperanzadora generación del 2007, como Lamine Yamal o Pau Cubarsí. Un jugador distinto que ya apareció la temporada pasada, pero ha terminado de irrumpir este año, cuando se ha ganado la plena confianza del staff y la afición.
El de Vilassar de Mar tiene la etiqueta de revelación ya consolidada. «Cuando veo a Xavi jugar me gusta mucho su confianza con la pelota. Me recuerda a Philipp Lahm, ya que puede jugar de ‘6’ o de ‘2’. Me gusta verlo con el balón y sin él. Estoy muy satisfecho con lo que veo, incluso algo sorprendido«, decía Flick antes de adjudicarle la banda izquierda de manera definitiva. Esa es la expectativa sobre él, pero parece no incomodarle. «El míster está demostrando su confianza en Espart. Estamos muy contentos con él. Tiene que seguir trabajando. Nadie se puede dormir porque hay mucha competencia en el equipo», recalcó Eric García después del partido. Así como Hansi Flick puso en valor el buen momento de Espart: «Ahora mismo lo está haciendo bien. Técnicamente es bueno, tácticamente también. Está al 100 % físicamente y lo demuestra«, añadió, además de asumir la culpa delprimer gol encajado por su equipo. «El primer gol que encajamos fue mi culpa. Fue completamente mi culpa. Xavi Espart tuvo algunos calambres, y pidió salir, pero le dije que esperara a la siguiente jugada. Probablemente, si lo hubiera sustituido antes, no habríamos encajado ese gol».
Espart no solo ha logrado ser resolutivo en defensa, sino que su participación ofensiva ha ido creciendo a medida que ha ido sumando minutos esta temporada. Llegaba al Ciutat de València con dos asistencias para estrenarse como goleador antes de que se cumplieran los cinco minutos de partido. Candidato al Golden Boy, tal y como se ha hecho público esta semana pasada, Xavi Espart juega como si llevara tiempo formando parte de la élite. Sin complejos, con desparpajo, como todos los de la generación del 07 que están maravillando al mundo.
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