¿Qué ocurre cuando Mercedes-AMG convierte un coupé de carretera en una máquina pensada para el circuito? El resultado se llama CLE 646 Spezialanfertigung: un modelo de 646 CV, tracción trasera, carrocería ensanchada y una dieta de 170 kilos. Solo existen 30 unidades en todo el mundo y todas estaban vendidas antes de su estreno mundial. Así de exclusivo.
Un V8 de 646 CV con una decisión radical
El motor M177 EVO llevado al extremo
El corazón de esta creación es el conocido motor AMG M177 EVO V8 biturbo de 4,0 litros, aunque en el CLE Spezialanfertigung recibe una evolución profunda. Su cifra máxima alcanza los 646 CV, mientras que el par llega a 850 Nm y se mantiene disponible entre 2.500 y 4.500 rpm.
Una de las modificaciones más llamativas es la incorporación de un cigüeñal plano. Esta solución reduce las masas giratorias y permite que el propulsor suba de vueltas con mayor rapidez. En un coche pensado para responder de forma inmediata a cada movimiento del acelerador, esa diferencia no es un detalle menor.
El sistema de refrigeración también ha sido preparado para soportar un uso intenso en circuito. Mercedes-AMG instala tres circuitos independientes de refrigeración, una solución que acompaña a un sistema de escape específico cuyo tramo final ha sido desarrollado junto a Akrapovič.
Ese tramo utiliza titanio para reducir peso. Cada decisión sigue la misma dirección: menos masa, más respuesta y una capacidad mayor para resistir tandas exigentes. El resultado no busca únicamente llamar la atención al aparcarlo; pretende funcionar con seriedad cuando el asfalto deja de ser una simple carretera.
Tracción trasera y 310 km/h
La modificación más importante aparece en la transmisión. Mercedes-AMG ha eliminado por completo el sistema Performance 4MATIC+ del modelo de origen. Toda la potencia se envía ahora exclusivamente a las ruedas traseras mediante un diferencial autoblocante de control electrónico.
Es un cambio que transforma el carácter del CLE. La entrega deja de apoyarse en la tracción total y pone el foco en la conexión entre el conductor, el eje posterior y el V8. Más directo, más exigente y mucho menos convencional.
La caja de cambios sigue siendo una AMG SPEEDSHIFT TCT 9G de nueve relaciones, pero incorpora un Launch Control adaptado a esta nueva configuración. Las cifras explican por qué el conjunto resulta tan contundente:
- Acelera de 0 a 200 km/h en 11,4 segundos.
- Alcanza una velocidad máxima de 310 km/h.
- Dispone de 850 Nm de par máximo.
- Envía toda la fuerza del motor al eje trasero.
No se trata, por tanto, de un simple paquete visual. El motor, la transmisión y la forma de entregar la potencia han sido revisados para acercar el coche a una experiencia de competición sin abandonar su uso homologado para carretera.
170 kilos menos y una aerodinámica de circuito
Fibra de carbono y un habitáculo más austero
Mercedes-AMG afirma haber eliminado aproximadamente 170 kilogramos frente al modelo utilizado como punto de partida. La reducción se consigue mediante una larga lista de componentes ligeros que afectan tanto a la carrocería como al habitáculo.
La fibra de carbono aparece en el capó, el techo, las aletas delanteras, los faldones, el difusor y la tapa del maletero. Las ventanillas laterales posteriores y la luneta trasera recurren al policarbonato, mientras que una batería de 12 voltios más ligera ayuda a recortar todavía más la masa total.
Dentro del habitáculo, el enfoque es todavía más evidente. Desaparecen los asientos traseros, parte del aislamiento acústico y distintos elementos de confort y asistencia. Incluso el equipo de sonido ha sido simplificado para evitar cargar con componentes que no aportan prestaciones en una jornada de circuito.
En su lugar aparecen asientos bucket especialmente ligeros y una barra antivuelco que incrementa la rigidez torsional del conjunto. El objetivo está claro: reducir lo superfluo y dejar espacio para aquello que influye directamente en la conducción.
El sacrificio tiene una consecuencia evidente. Este CLE no está planteado como un gran turismo convencional para viajar con el máximo aislamiento, sino como una pieza mucho más enfocada a las sensaciones al volante. Y se nota desde la ficha técnica.
60 milímetros más ancho y más de 250 kilos de carga
La carrocería crece 60 milímetros de anchura tanto en el eje delantero como en el trasero. Ese aumento permite montar unas llantas AMG Performance de 20 pulgadas acompañadas por neumáticos de dimensiones poco habituales para un coupé de carretera.
En el eje delantero utiliza neumáticos 305/30 ZR20, mientras que detrás monta 335/30 ZR20. Según Mercedes-AMG, su tecnología deriva de una evolución de la desarrollada originalmente para el Mercedes-AMG ONE.
La carrocería también queda más cerca del suelo: 22 milímetros menos delante y 16 milímetros menos detrás. Esta postura, combinada con las ruedas de gran anchura, refuerza la estabilidad y deja claro que el diseño no es solo una cuestión estética.
El paquete aerodinámico incorpora un difusor delantero con ajuste manual entre dos posiciones:
- Street: pensada para circular por carretera.
- Race: reservada exclusivamente para el circuito.
El alerón posterior de fibra de carbono también permite modificar su posición para aumentar la carga sobre el eje trasero. Mercedes-AMG asegura que el conjunto puede generar más de 250 kilogramos de carga aerodinámica a velocidad máxima. Una cifra que ayuda a entender por qué cada pieza tiene una función concreta.
Un chasis diseñado para conducir al límite
Suspensión KW y frenos cerámicos AMG
El chasis abandona cualquier planteamiento convencional con una suspensión coilover de acero desarrollada conjuntamente por Mercedes-AMG y KW automotive. Sus amortiguadores permiten regular de forma independiente la extensión y la compresión, tanto a baja como a alta velocidad.
Esta posibilidad de ajuste ofrece al conductor un margen amplio para adaptar el comportamiento del coche al trazado y a su estilo de conducción. No es una configuración cerrada: el CLE 646 Spezialanfertigung está concebido para que su puesta a punto pueda cambiar según las exigencias del circuito.
El sistema de frenado también está a la altura del rendimiento. En el eje delantero instala discos cerámicos AMG de 420 x 40 milímetros con pinzas de seis pistones. Detrás utiliza discos de 360 x 32 milímetros.
El conductor dispone, además, del sistema AMG TRACTION CONTROL. Cuando el ESP está desconectado, permite escoger entre nueve niveles diferentes de deslizamiento del eje trasero. La electrónica no elimina el carácter de la tracción posterior, pero sí ofrece herramientas para graduarlo.
El resultado combina una suspensión regulable, frenos de gran tamaño y un control específico de la motricidad. Todo está orientado a que el coche pueda aprovechar sus 646 CV sin convertir cada aceleración en una apuesta a ciegas.
Solo 30 unidades fabricadas en Affalterbach
El CLE 646 Spezialanfertigung es el segundo integrante de la Mythos Series, después del Mercedes-AMG PureSpeed. Cada ejemplar se fabrica artesanalmente en Affalterbach a partir de una plataforma del CLE 53.
La producción queda limitada a solo 30 unidades para todo el mundo. La cifra es todavía más reducida que la anunciada para el PureSpeed, del que Mercedes-AMG prevé 250 ejemplares. Aquí, la exclusividad no es un recurso publicitario añadido: forma parte del propio concepto del vehículo.
Y hay un último dato que cambia por completo la conversación: las 30 unidades ya estaban vendidas antes de que el modelo celebrase su estreno mundial. Es decir, quien descubra ahora esta preparación radical no puede simplemente acudir a un concesionario y pedir una.
La fabricación artesanal, la plataforma específica, los materiales ligeros y la puesta a punto de circuito explican la escasez. Pero la demanda se cerró incluso antes de que el público pudiera conocer oficialmente todos sus detalles. Un coche nacido con dueño.
El Mercedes-AMG CLE 646 Spezialanfertigung reúne una receta extrema: V8 de 646 CV, tracción trasera, 170 kilos menos, aerodinámica activa y chasis regulable. A eso suma una producción de solo 30 unidades, todas vendidas antes de su presentación mundial. No es el CLE más práctico ni el más fácil de encontrar; es la interpretación más radical y exclusiva de este coupé de Mercedes-AMG.















