La magistrada de guardia ha decretado este viernes el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para el hombre de 40 años detenido por intentar matar a su pareja a puñaladas en un piso de Santa Lucía de Tirajana. La víctima sufrió entre seis y nueve heridas con un cuchillo de cocina y fue encontraba por los agentes tendida en un charco de sangre en una de las habitaciones.
La plaza número 1 de la Sección de Violencia sobre la Mujer del Tribunal de Instancia tomó declaración al agresor y le imputó un delito de homicidio en grado de tentativa, como solicitaba la Fiscalía. Fue el propio varón, que responde a las iniciales de V. A. P. C., quien llamó a la Guardia Civil para revelarles lo que había ocurrido e indicó a las autoridades dónde se situaba la vivienda para que atendieran a la mujer, de 38 años.
Los hechos tuvieron lugar a las dos de la madrugada de este miércoles en un domicilio de la calle Teno, situada a escasos metros del centro comercial de Vecindario. Varias patrullas acudieron a la casa a la par que las ambulancias del Servicio de Urgencias Canario (SUC) para atender a la afectada.
Herida de gravedad
Los sanitarios comprobaron que la víctima estaba herida de gravedad y la trasladaron de inmediato a un centro hospitalario de la Isla con pronóstico reservado. A las cinco de la mañana fue sometida a una intervención quirúrgica de urgencia, tras la cual su estado mejoró y dejó de correr riesgo vital, salvo complicaciones.
La mujer tiene tres hijos menores de edad fruto de un matrimonio anterior, que se encontraban con su exmarido en el momento del ataque. Además, está dada de alta en el sistema Viogen por una pareja anterior, con una Valoración Policial de Evolución del Riesgo (VPER) de carácter bajo. El atacante consta también en la plataforma por violencia machista hacia otra mujer, pero ambos casos están inactivos.
Violencia machista
Los agentes recurrieron a la colaboración de la Policía Local de Santa Lucía de Tirajana para dar con el paradero del agresor. Fue finalmente localizado en las inmediaciones del centro de salud de Doctoral, donde deambulaba a pie.
En ese momento, manifestó de forma voluntaria que había arrojado el cuchillo de cocina empleado a la vía pública y especificó a los investigadores dónde podían encontrar el arma blanca.












