España se impuso a Australia (66-89) y se citó con la favorita Estados Unidos en una semifinal de la Copa del Mundo, a la que vuelve ocho años después, tras recuperar su mejor versión en el encuentro disputado en el Berlín Arena, con unas acertadas Megan Gustafson (16 puntos) y, una vez más, Iyana Martín (14 puntos), para que España siga soñando en grande. Mariona Ortiz, la jugadora del Casademont, ayudó con dos puntos y una buena dirección en los minutos que estuvo en cancha.
El día decisivo, el equipo español se sacudió la presión y jugó un gran baloncesto, sobre todo la primera mitad. El conjunto de Sandy Brondello, pese a contar solo con nueve jugadoras, salió enchufado con dos triples consecutivos de Stephanie Reid, pero la ovetense Iyana Martín replicó con otros dos lanzamientos de tres, que sumados a una contra de Awa Fam, daban la primera ventaja en el luminoso para las españolas (6-10).
Además, el equipo se contagió de los ánimos desde una grada repleta de españoles que no dejaron de alentar a las jugadoras de Méndez, que se marcharon al entretiempo con el partido encarrilado, 37-58.
Las defensas y las imprecisiones tomaron protagonismo en el tercer período, en el que se redujo la anotación de ambos países. Asimismo, las australianas no encontraron soluciones a la zona defensiva planteada por las subcampeonas de Europa.
Ya en el último período, Australia tiró de orgullo, pero no fue suficiente para superar a una España que volverá a soñar con colgarse una medalla y que se enfrentará a la gran favorita, Estados Unidos, el sábado a las 20.00 horas.
AUSTRALIA: Reid (11), Talbot (11), Wilson (13), Fowler (-), Aokuso (2) -quinteto inicial-Bibby (13), Borlase (8), Bourne (2), Sowah (6), Melbourne (-) Magbegor (x) y Smith (-).
ESPAÑA: Cazorla (8), Martín (14), Conde (10), Fam (9), Gustafson (16) -quinteto inicial-, Buenavida (-), Ortiz (2), Pueyo (2), Ginzo (-), Torrens (6), Carrera (9) y Flórez (10)..
ÁRBITRO: Wojciech Liszka (Polonia), Gatis Salins (Letonia) y Martin Vulic (Croacia).
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a los cuartos de final de la Copa del Mundo disputado ante 8,619 espectadores en el pabellón Berlín Arena (Alemania).













