¿Qué hay de cierto en su advertencia?

Cada cierto tiempo dimite un empleado de las grandes empresas tecnológicas para denunciar los riesgos de la inteligencia artificial. Este miércoles ha sido el turno de Jacob Coxon, un joven ingeniero de Anthropic que ha presentado su renuncia al considerar que la carrera para mejorar estos sistemas supone un peligro existencial para la humanidad. «Quienes están construyendo la IA creen sinceramente que podría matarnos a todos antes de que acabe la década», ha asegurado en un mensaje publicado en X.

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