Los barones populares cierran filas en torno al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas. Doce dirigentes autonómicos lo acompañaron este lunes, junto al jefe de filas del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, en un desayuno informativo en la capital, un día antes de que se desplace hasta Bruselas con el propósito de abordar con responsables de las instituciones europeas la situación de crisis que la ciudad autónoma vive desde finales del pasado mes de julio.
Entre los asistentes al acto estuvo el mandatario gallego, Alfonso Rueda, quien defendió que Vivas «merece todo el apoyo», al considerar que «es el único que realmente está gestionando la crisis», haciendo «todo lo que puede». El líder de la Xunta contrapuso esta labor con la del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cuya gestión calificó de «absoluto disparate y desastre», algo que ve como una muestra de «incapacidad».
«Ha optado por la vía más injusta, que es atacar al que está haciendo todo lo posible para afrontar esta crisis política«, añadió en declaraciones a los medios antes de que diese comienzo un desayuno en el que Vivas afirmó que «la única alternativa» es «devolver» a Marruecos a todos los migrantes que cruzaron la frontera los días 30 y 31 de julio, puesto que la ciudad autónoma «no tiene margen temporal para seguir aguantando». Rueda insistió ante los presentes en que los símbolos «son muy importantes» y, por ello, consideró necesario «venir aquí a decir al presidente ceutí que en Galicia muchísima gente está con él».
Durante su intervención, Vivas defendió, además, que España proponga formalmente ante sus aliados de la OTAN que Ceuta y Melilla se incluyan «de manera inequívoca» dentro de su ámbito territorial de protección. Será en Europa donde el presidente ceutí trate ahora de recabar apoyos y poner de manifiesto que lo ocurrido allí afecta al conjunto del territorio comunitario.
Además, los presidentes autonómicos del PP se mostraron contrarios al reparto de menores migrantes que se encuentran en la ciudad autónoma porque, entre otros argumentos, eso «legitimaría la invasión» de finales de julio. «No es un problema de inmigración, es un problema por una invasión y, por lo tanto, tiene que tener otro trato», apuntó el presidente valenciano, Juan Francisco Pérez Llorca.
Sobre esta cuestión, una de las más polémicas, también se pronunció Rueda: «Nosotros siempre hemos sido solidarios y hemos cumplido la ley, pero lo que no podemos admitir es que el Gobierno intente normalizar esta situación y que, en vez de controlar la frontera, lo que haga es que cada vez que tiene una avalancha la distribuya por toda España sin más». Así, repitió la posición que ya había defendido en anteriores ocasiones, señalando que «no vamos a aceptar en ningún caso un reparto a la carta, injusto, sin planificación y financiación».
















