La inspección de la casa de los hermanos Julián y Manuel González, acusados de matar y descuartizar a su vecina, Francisca Cadenas, mostró cómo los dos presuntos asesinos vivían rodeados de suciedad y con los restos de la mujer bajo el patio.
Imagen del informe de la Guardia Civil que recoge el estado de una de las habitaciones de la planta baja de la casa. / SUCESOS
El informe de Criminalística de la Guardia Civil, adelantado por el canal de investigación y sucesos de Prensa Ibérica, señala en varias ocasiones la suciedad y el caos presentes en la vivienda. Incluso en el patio, sobre el lugar donde estaba enterrada Francisca, los hermanos habían acumulado «macetas, cubos, garrafas de agua, bebederos, productos de limpieza, bombonas de butano y dos lavadoras».

La Guardia Civil destaca en su informe el desorden y la suciedad que había en casa de Julián y Manuel, especialmente en el baño y la cocina. / SUCESOS
Los hermanos tenían una habitación cada uno en la planta baja. Julián tenía además otra en la planta de arriba. En la habitación de Manuel, el hermano mayor, encontraron una carabina y una pistola de aire comprimido.

En la habitación de Manuel los agentes encontraron una carabina y una pistola de aire comprimido. / SUCESOS
Comida en mal estado
Los guardias civiles del Departamento de Escena del Crimen que elaboraron el informe destacaron también la suciedad presente en el resto de la casa, especialmente en la cocina y el cuarto de baño. Así, el informe recoge que la cocina «está desordenada, cubierta por suciedad, sartenes, cacerolas y otros enseres dispuestos por encima de los muebles, así como comida en mal estado».

Los agentes reflejan en su informe que la casa estaba muy desordenada y la cocina «está cubierta por suciedad, sartenes, cacerolas y otros enseres dispuestos por encima de los muebles, así como comida en mal estado». / SUCESOS
Manuel y Julián González vivieron solos tras la muerte de su padre y su tío. La inspección de la habitación de Manuel permitió encontrar «un indicio de interés criminalístico»: en el primer cajón del armario, bajo la ropa, había un cajón con un mechón de pelo de mujer con un coletero. En la habitación del otro hermano, Julián, los investigadores ya habían encontrado también otro mechón de pelo. Este, dentro de una caja y junto a varios dientes humanos.
La planta de arriba de la vivienda estaba aún mas desordenada y sucia, como revelan las imágenes del informe. Hay un viejo somier abandonado, multitud de objetos, como si los hermanos hicieran toda su vida en la planta baja. En una estantería frente a las escaleras, los investigadores encontraron «unas bragas de color blanco, siendo recogidas y reseñadas como D1-H11-IN1″ para enviarlas al laboratorio.

La Guardia Civil recogió unas bragas blancas de una estantería de la planta superior de la casa. Los análisis han concluido que no pertenecían a la víctima. / SUCESOS
«Son todas unas zorras»
Fuentes consultadas por este canal indicaron que la prenda no pertenecía a Francisca Cadenas. Y apuntaron que Julián, el hermano pequeño y autor confeso del crimen, habría robado ropa interior a al menos una vecina del pueblo aprovechando que en muchas casas de Hornachos se tiende la ropa al aire libre, en patios o balcones.

Croquis de la vivienda de los acusados incluido en el acta de inspección de la Guardia Civil. / SUCESOS
Los informes de la UCO de la Guardia Civil, que resolvió la desaparición y asesinato de Francisca Cadenas ya recogían la «obsesión sexual» que Julián González tenía hacia su vecina, sus comentarios despectivos y cosificados sobre ella, otras vecinas del pueblo y las mujeres en general. Así, el 3 de febrero Julián fue grabado hablando solo, murmurando mientras conducía por el pueblo: «Son todas unas zorras putas, putas zorras, y venga tangas, me cago en la leche».

Imagen de la planta superior de la casa incluida en el informe oficial. / SUCESOS
Móvil sexual
Los investigadores trabajan con la hipótesis de que el secuestro y asesinato de Francisca tuvo un móvil sexual, la misma tesis que sostiene la abogada Verónica Guerrero, que representa a la familia de la víctima.
A los agentes de la UCO les llama la atención (y hacen constar en sus informes) que, a lo largo de su vida, Julián «no se haya relacionado de manera sentimental con alguna mujer«. De hecho, destacan que «no se tiene conocimiento de que Julián haya tenido alguna pareja o algún acercamiento a una persona del otro sexo».














