La provincia vive una situación bastante contradictoria. Mientras la morosidad de los hogares, empresas y autónomos castellonenses desciende y el endeudamiento de las familias respecto al PIB alcanzaba, en el primer trimestre de 2026, su registro más bajo desde 1999, las ejecuciones hipotecarias en Castellón marcan su máximo en los últimos cinco años.
Los datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), correspondientes al primer trimestre de 2026, señalan que se produjeron 119 procesos por impago de la hipoteca, un dato que supone un incremento de más de la mitad en comparación con los 72 iniciados en el mismo periodo del pasado año. En concreto, un aumento del 65%.
Las ejecuciones hipotecarias son un procedimiento legal mediante el cual un banco o entidad financiera exige el pago total de un préstamo y embarga una propiedad cuando el deudor deja de pagar las cuotas acordadas.
Ahora bien, no sería correcto escribir que el repunte demuestra un deterioro generalizado de la economía de las familias castellonenses. Los indicadores financieros nacionales dicen casi lo contrario: la ratio de préstamos dudosos de los hogares bajó hasta el 2,1% a finales de 2025, y en marzo de 2026 la morosidad conjunta de hogares, empresas y autónomos continuaba descendiendo. Además, el endeudamiento de los hogares respecto al PIB se encontraba en el primer trimestre de 2026 en su nivel más bajo desde 1999.
Este repunte puede estar relacionado, entre otros factores, con el efecto retardado del encarecimiento de las hipotecas sufrido tras la escalada del euríbor, que llegó a superar el 4% en 2023. El Banco de España ya advirtió entonces de que el aumento de las cuotas elevaba el riesgo de impago y de posteriores ejecuciones hipotecarias. La tendencia no es exclusiva de Castellón, porque estos procedimientos comenzaron a repuntar en España en 2024 y se dispararon otro 35,6% durante 2025.
En esta serie de datos que comparte el CGPJ desde 2021, la tendencia era descendente hasta este año. El máximo fue de 107 ejecuciones en 2021 y bajó de las 100 en 2022 y 2023, con 99 y 94, respectivamente. La caída fue más acusada en 2024 y 2025, cuando en ambos casos se registraron 72 ejecuciones hipotecarias.
Concursos y demandas
Las estadísticas del CGPJ reflejan también un descenso en los concursos de acreedores y en las demandas por despido presentados en los juzgados castellonenses. En el primero de estos ámbitos, el mayor peso lo tienen los concursos de personas naturales no empresarias dentro de los 228 presentados en el arranque del año. Se trata de un mecanismo por el que un particular se declara insolvente y que alcanzó las 206 solicitudes. Tras alcanzar su máximo en 2025, con 222, la bajada ha sido del 7,2%. Por su parte, los concursos de personas naturales empresarias fueron solo 8 y otros 14 correspondieron a personas jurídicas.
En el caso de las demandas de despido, después de llegar a 560 en 2025, el máximo de la serie, han caído un 18,6% y dejan el dato más bajo desde 2023. Tanto ese año como en 2024, el número de demandas presentadas por esta causa fue de 460.
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