El próximo 23 de noviembre se cumplirán diez años del fallecimiento de la alcaldesa de València desde 1991 a 2015, Rita Barberá. Una efeméride que coincide con el final de la instrucción del caso Azud, que afecta a familiares directos de Barberá y a Alfonso Grau, el exvicealcalde del Ayuntamiento de València y mano derecha de la conocida como «la alcaldesa de España».
Una alcaldesa de cinco mayorías absolutas, que perdió en 2015, cuando las causas de corrupción comenzaron a afectar al Partido Popular de la Comunitat Valenciana. Y a la que el programa Salvados de la Sexta dedica hoy un doble programa en el que repasa el auge y la caída de la que llegó a ser conocida como «la alcaldesa de España».
«Alcaldesa de València con cinco mayorías absolutas, autoridad indiscutible en la derecha y salvadora de Mariano Rajoy cuando peligraba su liderazgo. Rita Barberá personificó como pocas mujeres en España el poder político. Y representa también como pocos la época descarada del pelotazo y el despilfarro. Nos dejó imágenes para la historia. Y su final ilustra la cara más amarga de la política. Falleció en una habitación de hotel, alejada del partido que ayudó a fundar», ha relatado el periodista Fernando González «Gonzo», en la introducción de los dos capítulos emitidos por la Sexta para recordar a Rita Barberá de la mano de amigos, compañeros de partidos, rivales políticos y periodistas valencianos.
Entre los testimonios que han recordado la figura de Rita Barberá está la del expresidente de la Generalitat, Francisco Camps, que inició su carrera como asesor y después como concejal de Tráfico en el Ayuntamiento de València junto a Barberá. El exministro y amigo personal, como Camps, José Manuel García Margallo. Dos de los rivales políticos de Barberá: Ana Botella, exdelegada del Gobierno y concejala del PSPV en el Ayuntamiento de València, y Joan Ribó, alcalde de València de 2015 a 2023 por Compromís. Y los periodistas Maria Consuelo Reyna, exdirectora de Las Provincias y Lucas Marco, redactor de eldiario.es.
«Rita Barberá es el principio y fin de una etapa», ha asegurado el expresidente de la Generalitat, Francisco Camps. Un final en el que la periodista Maria Consuelo Reyna considera que Barberá «cometió un error: volver a presentarse en las elecciones. Su final nos muestra la cara más amarga de la política y con una falta total de humanidad».
En el primer capítulo del Salvados, titulado como «La alcaldesa» Camps, Reyna y Margallo han recordado los inicios de Barberá, periodista como su padre, José Barberá Armelles, que fue director de El Correo Gallego, Jornada y Levante, cuando pertenecían a la Cadena de Prensa del Movimiento, y la Hoja del Lunes de València, además de presidir la Asociación de la Prensa de Valencia durante treinta años. De hecho, Rita barberá estudió periodismo y económicas, aunque «su padre le inculcó la política» y «un grupo de amigos la animan». «Rita era más de derechas que yo, que entonces estaba en la UCD«, ha explicado Mayrén Beneyto, amiga y exconcejala de Cultura con Rita Barberá en el Ayuntamiento de València. Barberá se inicia en la política en las Corts Valencianes y llegó a ser candidata del Partido Popular a la Generalitat. «Mariano Rajoy le pide en los años 90 que abandone la carrera por la Generalitat y se dedique al Ayuntamiento de València. Y ella disciplinada aceptó lo que le pedía el partido», ha explicado Camps.
Finalmente, la candidatura de Barberá obtuvo 9 concejales frente a los 8 de la Unión Valenciana de Vicente González-Lizondo, lo que convirtió a Barberá en la alcaldesa de València, «tradicionalmente de izquierdas y republicana», admite García Margalló y «a partir de ahí empieza una época de grandes éxitos políticos: Eduardo Zaplana llegó en 1995 a la Generalitat y José María Aznar en 1996 a la presidencia del Gobierno central».
En el capítulo, Joan Ribó ha recordado la denuncia de Compromís de la veintena de años que el coche de Rita Barberá permenació en el Ayuntamiento de València. Y el trato de Barberá a la Asociación de víctimas del metro 3 de julio (Avm3j), con las que nunca se reunió, como ha recordado la expresidenta de la Avm3j, Beatriz Garrote. O el pulso que mantuvo durante años con los vecinos del Cabanyal a cuentas de la ampliación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar.
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