Se exigía Carlos Alcaraz subir el nivel con en unos octavos de final que avecinaban un salto de nivel considerable y lo hizo con creces. El murciano firmó un partido excelente ante Tommy Paul (6-4, 6-3 y 6-4) para dejar en el olvido de todo el mundo sus más de cuatro meses alejado de las pistas.
Las tres rondas previas valieron para que el murciano empezara a calibrar sus golpes y a poner a punto todo su arsenal para el momento de la verdad y sabedor de que la prueba del estadounidense era ya de suficiente calibre, dio rienda suelta a todo su repertorio.
Había la duda de saber si con un ritmo ya de muy alto nivel el físico y el tenis seguiría respondiendo, pero no solo lo hizo, sino que volvió a dominar a su rival como si nada hubiera sucedido en todo este tiempo. Un dominio que con Tommy Paul es ya desmesurado, poniendo el 7-2 en su cara a cara particular y sumando los catorce últimos sets disputados entre ambos.
Números que asustan a cualquiera y sin duda a un Paul que no pudo apenas pensar en sus opciones más que en los momentos iniciales del partido. Desde el inicio Alcaraz enseñó una versión mucho mejor de su servicio que venía siendo el aspecto con más margen de mejora. Subió tanto el porcentaje como la calidad de primeros y también de segundos, cerrando filas y negando tantas opciones de rotura como había hecho en las rondas previas.
Respondió Paul con su saque potente en los primeros compases, pero una vez Alcaraz pudo romperle en el décimo juego para apuntarse además el primer set, el estadounidense cayó por completo a manos del español.
Alcaraz lució una equipación diferente ante Paul / EFE
La inercia siguió al inicio del segundo parcial y pese a que Paul pudo responder a la rotura inicial, se vio nuevamente superado acto seguido por un Alcaraz que cogió una ventaja que ya no volvió a ceder para cerrar el segundo set.
No era solo la contundencia en el marcador, sino también las sensaciones en pista, con Carlitos moviendo a su merced a Paul, que era incapaz de contrarrestar el reportorio de golpes que incluso dejó ver también las primeras dejadas efectivas.
Contundencia al servicio, conectando varios aces, y peligroso a cada resto, Alcaraz no dejó de apretar las tuercas y sin dejar de pisar el acelerador se llevó también un tercer set en el que volvió a poner la ventaja a su favor muy pronto.
Minimizó errores, aumentó aciertos y sacó todo su arsenal a relucir para poner rumbo a cuartos de final de una forma que muy pocos podían esperar. Arrasar a Tommy Paul son ya palabras mayores y el murciano lo hizo como si ninguna lesión lo hubiera frenado en su camino.
En su cuenta de victorias en Grand Slam son ya 18 consecutivas, haciendo crecer la que ya es desde hace días su mejor racha en los grandes torneos. Con ella, se mete por quinta vez en los cuartos de final del US Open, donde espera a su rival que saldrá del duelo entre Tsitsipas y Ben Shelton.
Solo McEnroe y Hewitt habían conseguido tantas rondas de cuartos en Nueva York antes de los 24 años, algo que Alcaraz también ha conseguido romper. Siguen cayendo récords a pesar de tanto tiempo fuera de las pistas, que seguirá buscando hacer crecer con un título en el US Open que era casi impensable al inicio del torneo pero que tras la exhibición ante Tommy Paul es ya lo más realista.










