Primer amistoso saldado con triunfo y reparto de protagonismo. La Laguna Tenerife se ha impuesto este jueves al Gran Canaria por 96-84 en un partido de mucha igualdad hasta el descanso pero que se decantó del lado aurinegro en los dos últimos cuartos. Una notable aportación colectiva, el control del rebote (47 a 27) para paliar un discreto porcentaje de acierto y una destacada productividad en el tiro libre (37/46) resultaron claves para que los de Jaka Lakovic salieran airosos, en el Santiago Martín, dentro de un encuentro que se disputó a puerta cerrada.
El equipo aurinegro incluyó en el roster de hoy a catorce jugadores, trece pertenecientes al plantel profesional y el base U22, Rafa Rodríguez. Amén de la consabida ausencia de Rokas Giedraitis, que se recupera de la grave lesión sufrida el curso pasado, no jugó, por descanso, Bruno Fitipaldo, recién llegado de Montevideo, tras disputar los dos encuentros de la ventana FIBA clasificatoria para el Mundial.
Gio y Wes, los más valorados
En el conjunto aurinegro, hasta cinco jugadores superaron los dobles dígitos de anotación. Por encima del resto, TJ Bamba y Wes Van Beck, ambos con 15 puntos; el primero de ellos con 4/5 en tiros de dos y 4/4 en libres, mientras que el escolta de Houston acabó con un inmaculado 3/3 tanto en lanzamientos de dos como en triples. Además, Gio Shermadini se fue hasta los 14 puntos (6/9 en libres tras seis faltas recibidas) en poco más de 12 minutos en pista, lo que unido a seis faltas recibidas le llevaron hasta los 18 créditos de valoración, los mismos que firmó Van Beck.
Además, tanto Kyle Guy como Jaime Fernández acabaron el partido con 11 puntos. Marce Huertas, por su parte, se quedó en tres puntos y cinco asistencias, pero tuvo el mejor +/- de todo el partido: +17. Entre los nuevos destacan las tres recuperaciones de Vince Hunter o los seis rebotes de Xabi López-Arostegui, misma cifra que capturó Ethan Happ, tres en cada aro.
Fran Guerra, extramotivado
En el bando claretiano el mejor, con diferencia, fue un Fran Guerra seguramente extramotivado por medirse al que fue su equipo los siete últimos cursos. El pívot isleño estuvo en cancha menos de 20 minutos, pero le dio tiempo de irse a 15 puntos (con 1/1 en triples incluido), siete rebotes, cinco asistencias y tres robos, lo que le permitió irse hasta los 30 de valoración.
El choque dio sus primeras pasos con los anfitriones sumando de tres en tres, bien desde más allá del 6,75 como, incluso, desde el tiro libre (11-4); y cargando muy bien el rebote ofensivo. Fiel al típico guión de pretemporada, el staff técnico tinerfeño introdujo rotaciones con múltiples cambios de cara a que los suyos fueran ampliando su cuentakilómetros estival.
El Granca, por delante
El conjunto aurinegro, pese a que enhebró varias corbatas desde el triple, manejaba rentas en torno a la decena de puntos (20-10, 26-16); si bien camino del descanso el Granca firmaba un parcial de 1-13 para ponerse por delante (34-37); circunstancia resuelta por la pertinente reacción canarista, con los exteriores asumiendo responsabilidades en ataque, con Wes Van Beck a la cabeza en el apartado anotador (47-44, 20′).
Tras el paso por vestuarios, La Laguna Tenerife recuperó su fluidez con un buen arranque de cuarto en el que Ethan Happ, primero, y Gio Shermadini, después fueron marcando territorio. El Canarias jugaba bien sus bazas y mandaba en el electrónico (73-59, 30′) camino del final. La renta local alcanzó incluso los 17 puntos (87-70, 34′), antes de que el Granca minimizara daños y mejorara prestaciones para el 96-84 definitivo.
Fuente: El Día – La Opinión de Tenerife












