Wall Street ha concluido la sesión de este jueves con subidas de importancia en sus tres principales índices -Dow Jones (+1,18%) S&P 500 (+1,06%) y Nasdaq (+1,40%)- lo que significa que continúa la racha tras las ganancias de ayer, en una jornada marcada por el rendimiento de los bonos, que han dado un respiro tras alcanzar máximos de varias décadas en lo que va de semana.
Los analistas de Link Gestión han señalado que el mercado se está tomando una pausa de tanta incertidumbre, ya que «la estabilidad del precio del petróleo y de los bonos animó ayer a los inversores a retomar posiciones en algunos valores que habían sido muy castigados, especialmente entre los fabricantes de memorias y semiconductores».
«Los grandes valores tecnológicos también tuvieron un buen comportamiento, aunque, en general, la evolución del mercado fue positiva, con únicamente el sector inmobiliario patrimonialista cerrando la jornada en negativo», ha señalado.
Además, han destacado que «los datos de generación de empleo privado de agosto, publicados por la procesadora de nóminas ADP antes de la apertura del mercado, fueron algo más débiles de lo esperado, lo que contribuyó a tranquilizar a los inversores respecto a futuros movimientos de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal (Fed)».
«No obstante, estos datos no evitaron que los futuros siguieran apuntando a un nuevo incremento de las tasas en la reunión de septiembre del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), escenario que nosotros no tenemos del todo claro que vaya a producirse», han comentado.
El mercado laboral será el gran protagonista en lo que resta de semana, ya que mañana se conocerá el informe de empleo de EEUU de agosto, que puede terminar de definir las apuestas de los mercados sobre la política monetaria de la Reserva Federal (Fed).
Asimismo, la agenda de este jueves ha traído cifras, como la publicación de las peticiones semanales de desempleo, que han subido hasta las 204.000 solicitudes, y los índices PMI e ISM para el sector servicios, que muestran que este creció algo más de lo esperado en agosto.
TODO PASA POR EL PETRÓLEO
Como viene siendo habitual, la atención del mercado ha recaído un día más en el petróleo, que se ramifica tanto hacia las decisiones de la Fed como a los bonos, ya que son los fuertes temores inflacionarios que emanan el crudo los que han provocado una venta masiva de deuda a nivel global y previsiones de tipos de interés más restrictivos tan pronto como este mismo mes. En el día de hoy, el precio del barril West Texas ha subido un 0,74% (91,68 dólares) y el del barril Brent un 0,15%, hasta los 95,78 dólares.
Así, Ipek Ozkardeskaya, analista de Swissquote Bank, ha indicado que «los precios del petróleo siguen condicionando la dinámica de los mercados financieros mundiales», y «en esta ocasión, ofrecieron cierto alivio al retroceder un 1,40% ayer tras alcanzar sus niveles más altos en más de un mes».
Según su criterio, «este descenso podría atribuirse a las noticias de que Venezuela —bajo la dirección de EEUU— se dispone a duplicar su producción de crudo en los próximos años, ya que varias empresas se preparan para firmar acuerdos de extracción».
«Entre ellas, Chevron se comprometió a invertir 7.000 millones de dólares en un plazo de cinco años para más que duplicar su propia producción. En términos generales, Venezuela produce actualmente entre 1,1 y 1,2 millones de barriles diarios (mbd) y exportó aproximadamente 1,17 mbd en agosto. Si el país lograra duplicar dicha producción, podría aportar más de 1 mbd de oferta adicional al mercado mundial», ha señalado.
Así pues, ha considerado que «la perspectiva de un aumento en la oferta venezolana es potencialmente bajista para el precio del petróleo«, aunque recuerda que «la situación es mucho más compleja» de lo que parece.
En primer lugar, ha señalado que «el incremento de la producción representaría menos del 1% de la demanda mundial de petróleo, frente al más del 20% que transitaba por el estrecho de Ormuz antes de la guerra».
«A este respecto, Bessent declaró a principios de esta semana que, dentro de dos años, el estrecho de Ormuz no sería más que una ‘masa de agua sin valor’; unas palabras pronunciadas apenas unas horas antes de que se conocieran los acuerdos con Venezuela. Con ello, se refería a la posibilidad de que el 70% del petróleo que se transportaba en buques cisterna a través del estrecho de Ormuz pudiera fluir finalmente por rutas alternativas. Habría sido mucho mejor evitar la guerra», ha comentado.
OTROS MERCADOS
En otros mercados, el euros ha avanzado un 0,34% ($1,1627), y la onza de oro ha subido un 2,38% ($4.519).
La rentabilidad del bono americano a 10 años ha caído al 4,772% y el bitcoin ha subido un 5,52% ($81.441).













