No lo parece, pero el Barça ha batido el récord de inversión de la segunda era Laporta. Y de la primera. No lo parece por ser una cantidad que palidece si se compara con los millones gastados por sus directos competidores en la Champions, el gran reto azulgrana de la campaña. El verano de las vacas gordas ha de prevenir las restricciones que vendrán.
Los 174 millones comprometidos, más un enorme pico todavía desconocido e imprecisable por las variables pactadas en los siete fichajes (el octavo, João Cancelo, salió gratis), permanecen lejos, sin embargo, de los dislates que cometió Josep Maria Bartomeu en las campañas 2017-18 (325 millones, tope absoluto de la historia, todo lo cobrado por Neymar y cien kilos más) y 2019-20 (250 millones).
Laporta ha vuelto a superar el listón de los cien millones en el sexto verano que firma talones. La inversión anterior (159 millones) sirvió para armar un equipo capaz de conquistar la Liga 22-23, como así fue. Y añadió la Supercopa de España de propina.
Karim Adeyemi, felicitado por Hansi Flick. / Dani Barbeito / SPO
Un grupo fuerte
Debía ser un grupo lo suficientemente fuerte para que el club resistiera la subida al exilio de Montjuïc, tanto en el plano deportivo como en el económico. Los ingresos caerían en picado -solo el aforo del Lluís Companys era la mitad que el del Camp Nou-, y la compra de jugadores se iba a reducir al mínimo. Tanto es así que los problemas surgían ya simplemente para sostener el límite del fair play. Laporta lo soslayaba tramando triquiñuelas cada verano. Por ejemplo, retrasando las renovaciones de junio a septiembre para que computaran en la siguiente campaña.
El Barça ha podido inscribir ahora a todos los futbolistas. Aunque el alta de Gabriel Jesús se demorara hasta las 23.45 de la noche del lunes, a un cuarto de hora del cierre. Se ha permitido el lujo, además, de regalar un dorsal gratuito de primer equipo a Brian Fariñas, centrocampista del filial de 20 años, y que aún no ha debutado oficialmente. Lucirá el 4 que ha dejado vacante Ronald Araujo.
Las vacas gordas adelgazarán en la próxima campaña, no la actual. El plan es impedir que el equipo de Hansi Flick sufra una anemia. Los siete fichajes, igual que la vez anterior, se anticipan a las futuras penurias económicas.

Lamine Yamal, felicitado por Rodri tras el quinto gol durante el partido entre el FC Barcelona y el Rayo Vallecano. / Jordi Cotrina / EPC
Cuatro delanteros
El refuerzo futbolístico se da por supuesto cada año. Incluso cuando el gasto parece simbólico como el del verano anterior. Aquellos 29 milloncejos sirvieron para incorporar a un portero digno del campeón: Joan Garcia.
El Barça ha fichado otro portero (Dominik Livakovic) para cubrir la segunda salida de Marc-André ter Stegen y la de dos canteranos por una ganga de 2 millones; la incorporación de Rodrigo Hernández (60 millones) multiplica el poderío del centro del campo, donde ha causado baja Marc Casadó, y los cinco delanteros tratarán de paliar los goles que garantizaban Robert Lewandowski y Ferran Torres.

Gabriel Jesús posa con la camiseta del Barça en la Sala Comercial del Camp Nou. / Gorka Urresola Elvira / SPO
Los 70 millones de Anthony Gordon le sitúan en el 14º lugar de los fichajes más caros del verano, el que más firmado por Laporta. El Newcastle ha empleado 60 de los recibidos en el hispanobelga Matías Fernández-Pardo. Karim Adeyemi ha costado al Borussia Dortmund -lejos del sablazo de los 105 millones más variables por Ousmane Dembélé- y la llegada de Gabriel Jesús ha supuesto un coste de 10 millones, una décima parte de lo que exigía el Atlético por Julián. Jesse Bissiwu (8,5) crecerá a caballo entre el primer equipo y el filial, igual que Hamza Abdelkarim (1,5). Cancelo regresó tres meses después de acabada su cesión para quedarse. A coste cero.
Regreso a Montjuïc
Esta temporada se disputará íntegramente en el Camp Nou, y los ingresos irán aumentando a medida que se vayan abriendo las diferentes partes de la tercera gradería, completa pero sin asientos aún. Los dos pisos de los palcos se han construido y el museo y la tienda abrirán en sus nuevos emplazamientos. Pero la próxima Liga se abrirá en Montjuïc.

Imagen del estado actual de la tercera gradería del Camp Nou. / JORDI COTRINA / EPC_EXTERNAS
Durante el verano de 2027 se tiene que instalar la visera que cubrirá el estadio. Los trabajos de montaje e instalación se prevén de cuatro meses como mínimo. Los ingresos volverán a bajar y el club tendrá que empezar a devolver la deuda contraída por el Espai Barça. En la próxima Asamblea de Compromisarios se pedirá la ampliación del crédito.
Los 174 millones del club azulgrana llaman la atención frente a los 225 millones soltados por Florentino Pérez en el Real Madrid (más 15 por José Mourinho, su entrenador), el más espléndido de la Liga. La suma del gasto de los dos grandes juntos (414) es menor que lo que ha invertido el Manchester City (526 millones). Allí se han preparado para afrontar la era post Guardiola.
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