Desde la Asociación de Guías de Montaña de las Islas Baleares muestran este lunes su disconformidad por la imagen que se está proyectando sobre la masificación y la actividad de los guías profesionales que trabajan en estos espacios. Exigen que no se criminalice ni desacredite a este colectivo profesional que lleva a cabo una función de sensibilización ambiental, a la vez que muestran su preocupación por el intrusismo y la masificación en determinadas cuevas, por lo que creen “legítimo” debatir sobre su capacidad de carga y conservación.
“Compartimos plenamente la preocupación por la conservación de las cuevas y de sus ecosistemas, desde nuestra asociación profesional queremos apoyar y dar todo nuestro apoyo al presidente de la Federación Balear de Espeleología (FBE), Guiem Mulet, con la necesidad de proteger mejor las cuevas”, ecosistemas “especialmente sensibles a la presión humana”. La agrupación manifiesta que es “imprescindible” garantizar la preservación.
Rechazo a ser «causa del problema»
Por ello, los guías de montaña critican que sus asociados que desarrollan su actividad cumpliendo la normativa vigente “seamos presentados como una de las causas del problema sin diferenciar entre la actividad profesional regulada, la actividad recreativa particular y las posibles malas prácticas que pueda realizar cualquier persona u operador”. “Nosotros respetamos los aforos dictados desde la conselleria de Medio Ambiente y las restricciones recogen las autorizaciones que se nos conceden, incorporando la protección del entorno como una parte esencial de nuestro trabajo”, añaden en un comunicado.
También defienden su labor educativa porque “un guía profesional también informa, educa y sensibiliza los participantes sobre la fragilidad del espacio que visitan, establece pautas de comportamiento, controla el grupo e interviene ante conductas inadecuadas”, cuando “el acceso a determinados espacios naturales se ha popularizado enormemente a través de las redes sociales y otros canales, muchas veces sin que las personas que acceden tengan conocimientos suficientes sobre su fragilidad”.
“El incremento de visitas a determinadas cuevas es una realidad y consideramos legítimo debatir sobre su capacidad de carga»
“El incremento de personas que visitan determinadas cuevas es una realidad y consideramos legítimo debatir sobre su capacidad de carga y sobre las medidas necesarias para garantizar la conservación”, continúan, a la vez que defienden que “la respuesta no puede consistir a señalar de manera injusta e indiscriminada a los profesionales, sino a establecer mecanismos objetivos que permitan ordenar los usos, determinar aforos adecuados, identificar los puntos especialmente sensibles y garantizar que las actividades se desarrollen con criterios de conservación.
Contra intrusismo
El control del intrusismo es una de las cuestiones “que más nos preocupa, a causa de la existencia de actividades desarrolladas al margen de los requisitos profesionales, administrativos o de seguridad correspondientes”.
Así, reclaman a las administraciones que sean “más contundentes en la hora de perseguir aquellas personas que desarrollan actividades profesionales sin cumplir la normativa vigente de Turismo Activo”. “Los guías de las Islas Baleares vivimos y trabajamos gracias a nuestro patrimonio natural. Somos los primeros interesados en que este patrimonio continúe existiendo en las mejores condiciones posibles para las generaciones futuras», subrayan.
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