Wall Street registra caídas este viernes tras el discurso del presidente de la Reserva Federal (Fed), Kevin Warsh, en Jackson Hole, en el que ha mostrado su preocupación por la inflación y ha asegurado que hay «trabajo por hacer» para llegar al objetivo del 2%.
«Aunque las lecturas de inflación de este verano fueron mejores de lo esperado, no me indican que las tendencias subyacentes hayan mejorado de forma significativa«, ha indicado Warsh en su primer discurso en este tradicional foro bancario celebrado en Wyoming.
Asimismo, se ha mostrado crítico con la «orientación futura» sobre los tipos de interés, y ha explicado que prefiere una institución «más discreta» en su comunicación. «Una Reserva Federal más discreta y con mayor determinación en sus comunicaciones está en mejores condiciones para alcanzar sus objetivos», ha puntualizado.
En este sentido, el nuevo titular de la Fed se ha propuesto «modificar la forma y la función de la llamada orientación futura», y ha vuelto a subrayar su «reticencia a realizar declaraciones anticipadas sobre futuras decisiones de política monetaria».
A diferencia de sus predecesores, que a menudo utilizaban Jackson Hole para ofrecer pistas sobre la dirección de los tipos, anunciar cambios generales en el marco de actuación de la Fed o presentar nuevos enfoques sobre la política monetaria, Warsh ha optado por una política de comunicación más contenida. En el encuentro del año pasado, el entonces presidente Jerome Powell insinuó que se avecinaban recortes de tipos.
Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, asegura que «el muy esperado discurso de Kevin Warsh en Jackson Hole marcó una ruptura con el pasado».
«Tal como se preveía, no hubo orientación sobre la política futura. No se nos adelantó nada sobre futuras subidas de tipos y los mercados no parecen ponerse de acuerdo sobre cuál fue su mensaje. Las acciones se comportan como si él hubiera adoptado una postura laxa (dovish), mientras que el oro, el dólar y los bonos reaccionan como si su discurso hubiera sido de corte restrictivo (hawkish). Lo que sí logró Warsh hoy fue confundir a los mercados financieros», agrega.
Asimismo apunta que «la conclusión clave de su discurso es que la Reserva Federal mantiene su postura de lucha contra la inflación».
«Aunque Warsh no ofreció orientaciones sobre la política futura, señaló que, a su juicio, las condiciones financieras no son restrictivas, a pesar de que el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 30 años se sitúa en máximos no vistos en casi dos décadas. No obstante, esto no implica que sea necesario subir los tipos de interés ni que él vaya a votar a favor de un incremento en la próxima reunión de la Reserva Federal», comenta.
NVIDIA Y LAS FIRMAS DE CHIPS ANIMAN AL MERCADO
La intervención de Warsh servirá para poner el broche a una semana que ha estado marcada también por los resultados trimestrales de Nvidia, que fueron recibidos con fuertes subidas por el mercado y que contagiaron el optimismo al resto de fabricantes de chips.
Ipek Ozkardeskaya, analista senior en Swissquote Bank, asegura que «la jornada de ayer estuvo marcada por una clara divergencia entre el sector tecnológico y el resto del mercado, después de que los resultados de Nvidia, Salesforce y CrowdStrike impulsaran las ganancias de las empresas que facilitan el desarrollo de la inteligencia artificial».
Por su parte, Brooks considera que «vale la pena retomar el análisis del repunte del jueves», ya que el CEO de Nvidia fue, en esencia, quien impulsó la fiebre inversora por la IA al anunciar que la empresa duplicaría sus compromisos de suministro hasta los 279.000 millones de dólares, debido principalmente a los costes de la memoria».
Sin embargo, recuerda que «los fabricantes de chips de memoria no se beneficiaron de este ascenso; de hecho, las acciones de SanDisk y Micron sufrieron caídas inesperadas el jueves».
«Es posible que esto se deba a la advertencia de Huang de que el despliegue de la IA podría ralentizarse a causa de los costes de la memoria, lo que podría presionar a estas empresas para que contengan sus precios en el futuro», valora.
AGENDA Y OTROS MERCADOS
La agenda macroeconómica de este viernes incluye el sondeo sobre la confianza del consumidor que elabora la Universidad de Michigan, y que incorpora también las expectativas de inflación de los ciudadanos estadounidenses a corto y largo plazo.
En otros mercados, el petróleo West Texas baja un 1,33% ($82,47) y el Brent cede un 0,65% ($89,12). Por su parte, el euro se deprecia un 0,06% ($1,1642), y la onza de oro baja un 0,20% ($4.654).
La rentabilidad del bono americano a 10 años repunta al 4,68% y el bitcoin se deja un 1,11% ($79.173).















