Una relación de confianza que se fue deteriorando progresivamente hasta que se rompió la cuerda. El pasado lunes, muy avanzada la tarde y ya con muy pocos profesionales apurando las últimas horas de trabajo en las oficinas de Mareo, Gerardo García fue cesado como responsable del área de captación de Orlegi, en una noticia avanzada por LA NUEVA ESPAÑA. García había estado toda la jornada del lunes en Mareo, aparentemente como un día más de trabajo: había mantenido reuniones, seguía revisando las situaciones del mercado y tenía algún asunto pendiente referente a Santos Laguna. A última hora, conoció su despido.
El motivo con el que se justifica el cese se encuadra dentro del proceso de reestructuración de la organización, que hace unos meses se vio obligada a vender el Atlas y que ahora se ha quedado con dos clubes —Sporting y Santos — y parece haber decidido poner punto y final a los servicios compartidos, un aparato clave dentro de la estructura que se encargaba de coordinar asuntos que afectaban a los tres clubes del grupo. Pero también hay una cuestión de pérdida de confianza, gradual y exponencial. El despido fulminante de Gerardo no afecta por el momento a la posición de Fredi Lobeiras.
¿Qué ha sucedido para que se produzca justo ahora la salida de Gerardo? Por partes. García —y no es un tema menor— es despedido con el mercado de fichajes aún abierto. Es decir: aunque a nivel interno la planificación en el Sporting de Gijón se da por terminada tras la llegada de Antonio Casas, la plantilla se da por cerrada y, de hecho, la cúpula se muestra más que satisfecha con el trabajo del verano y la composición del equipo, la persiana no se baja en España hasta el 1 de septiembre. El Sporting no se plantea fichar a ningún jugador más, más allá de que le sigan relacionando nombres, salvo una oportunidad inesperada, y no contempla ventas salvo que aparezca algún club dispuesto a pagar la cláusula por algún jugador. Hay clubes que tienen vigilado a Gelabert, como el Rayo, pero no tiene músculo financiero para afrontar esa operación. Y, claro, mientras el mercado esté abierto hay incertidumbre. García ha sido clave en la planificación de todos los mercados de fichajes del Sporting en los cuatro años de gobierno de Orlegi Sports en el Sporting. También en este último mercado.
Hay quien entiende que la decisión sorprende por el momento en el que se produce. Más aún, señalan fuentes consultadas, después de un mercado intenso. El despido de Gerardo, sostienen estas mismas fuentes, viene de atrás. No es un proceso impulsivo por una decisión reciente, sino el resultado de un análisis pormenorizado y de un desgaste progresivo, sobre todo con México, que entiende que hay que reorganizar la estructura deportiva..
Frente a la rumorología y al ruido, Gerardo ha liderado este verano la planificación deportiva del Sporting de Gijón —y de Santos Laguna—. Ha sido, junto a Fredi, quien ha planteado los nombres de los jugadores sobre la mesa del comité de expertos antes de que el asunto llegue a las manos de las negociaciones, que siempre han sido y siguen siendo cosa de Salomón Behar. Gerardo ha sido importante incluso en el último fichaje, el de Antonio Casas. Pero también él y Fredi, que ha pisado muchos campos, han participado en el de otras apuestas: Egoitz Arana, Duñabeitia, Guillamón, Konrad o Iosifov. En el mercado más aplaudido por el entorno, más allá del lunar de Dubasin, en una decisión de venta a Osasuna en la que no ha tenido influencia, ha salido despedido. De hecho, entre los ejecutivos de más peso del grupo hay una enorme satisfacción con la planificación realizada. ¿Qué ha pasado, entonces?
Gerardo es, de hecho, despedido de la organización un año después de que el grupo le haya creado un puesto a dedo como responsable de ojeadores y tras sacarlo de la dirección de gestión deportiva del Sporting, al percibir los rectores falta de liderazgo en él y después de entender que había fallado en asuntos troncales de la gestión del día a día de la plantilla y del club. Entendieron entonces los mismos ejecutivos que ahora le cesan que no se podía prescindir del buen ojo de un hombre de fútbol que había sido importante en las llegadas de Gelabert, Hassan, Ferrari, Dubasin o Corredera, entre otros, y que también fue clave en la llegada de Miguel Ángel Ramírez, el entrenador más exitoso de este ciclo, al ser quien puso su nombre sobre la mesa. Su conocimiento del fútbol español y, en particular, del entorno gijonés, le permitía manejar una información y una red de contactos muy valiosas para el proyecto.
Aunque también cargaba a cuestas con decisiones cuestionadas, como la defensa a ultranza de Albés, al que se intentó renovar hasta casi ser cesado; el fichaje de Bernal, o las promociones de Amadou o Kembo. Ahora, tras algunos episodios en la sombra, en ningún caso tensos pero sí relevantes, hay quien cuestiona la autoría de alguna de esas operaciones o quien entiende que el mejor cazatalentos es Lobeiras. Lo cierto es que Fredi y Gerardo eran casi la misma persona, dada su complicidad.
Para ahondar más en el despido, distintas fuentes sostienen que, independientemente de este mercado y haciendo una lectura más al detalle, la decisión del cese de Gerardo llevaba tiempo planteándose dentro de la organización y que prácticamente se decidió ya hace unas semanas. La relación entre García y Behar se ha ido distanciando con el tiempo, con cierto desgaste y algunas diferencias palpables. Algunos agentes han sido conscientes de esas tensiones subterráneas al mantener su contacto con García, que siempre empieza todas las gestiones, cuando Behar entendía que debían acudir a él. Behar era el jefe directo de Gerardo en esta etapa. Aunque Gerardo ha sido el motor de este mercado de fichajes del Sporting, sí se podía intuir alguna pérdida de confianza en otras decisiones. La llegada de Nicolás Larcamón es una decisión de México, en concreto de José Riestra. Aunque es cierto que el último puesto de Gerardo ya le exoneraba de esa decisión, no ha tenido influencia alguna en ese proceso. Antes también hubo otros capítulos con diferencias en las decisiones con México: el modelo con la academia internacional, la insistencia en Jeraldino o el no fichaje en propiedad de Hassan han sido algunos episodios donde había disparidad de criterio. García siempre defendió que el grupo debía hacer un esfuerzo para fichar a Hassan. El tiempo le ha dado la razón, con la plusvalía que ha sacado el Real Oviedo ahora que el extremo ha salido al Celtic por 6 millones de euros.
De hecho, miembros de la cúpula de Orlegi Sports han mantenido en el último año algún contacto con profesionales que potencialmente se observan como interesantes para asumir esas funciones que realizaba hasta el lunes García. Como informó Killer Asturias, Borja de Matías fue uno de los ejecutivos deportivos sondeados. También ha agradado siempre el perfil de Alfredo Merino, del Mirandés, entre otros muchos nombres. En cualquier caso, la dirección de la organización siempre mantiene abierta su red para conocer más en profundidad a técnicos o profesionales que puedan en algún momento ser susceptibles de ser contratados. Por el momento, sostienen fuentes consultadas, la dirección de Orlegi Sports no ha decidido todavía cómo reestructura la dirección deportiva del grupo ni quién realizará ahora las funciones que desempeñaba Gerardo. Tampoco han decidido si el giro es total y se opta por fichar a un director deportivo, aunque es un asunto con difícil encaje por el modelo del grupo.
Fuente: La Nueva España












