“Salía más barato el iPad, pero estoy encantada de pagar libros de papel”. Ana, madre de un alumno que este año cursará 1º de ESO en un colegio concertado de Madrid, explica que se ha gastado unos 300 euros solo en libros. “Es un dineral”, admite, aunque prefiere ese desembolso al modelo digital. Durante 4º, 5º y 6º de primaria, su hijo llevó únicamente un iPad en la mochila: no utilizaba libros en papel. Este curso, el centro ha decidido retirar el dispositivo, una medida muy celebrada por las familias, que nunca terminaron de confiar en el aprendizaje exclusivamente digital. A los libros, Ana sumará la cuota de material (unos 90 euros al año) y el uniforme de educación física (unos 30).
El regreso a las aulas será escalonado durante las primeras semanas de septiembre y variará según la comunidad autónoma y la etapa educativa. En Catalunya, comenzarán el 8 de septiembre, coincidiendo con la huelga anunciada por los sindicatos. También varía mucho el coste de la vuelta al cole en función del centro y del territorio. Un estudio realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) entre más de mil familias con hijos escolarizados desde infantil hasta bachillerato cifra el desembolso medio anual en 2.390 euros por alumno entre libros, material informático, comedor, ruta escolar y uniformes. De esa cantidad, unos 500 euros corresponden a los gastos propios del inicio de curso.
En Catalunya, según un reciente informe de la Síndica de Greuges, el gasto medio por alumno alcanza los 948 euros en primaria y los 573 en secundaria, unas cifras que pueden acercarse a los 4.000 euros en la red concertada. El cálculo no incluye únicamente los libros, sino también otros conceptos, desde las excursiones hasta el comedor.
En Madrid, el programa Accede permite acceder gratuitamente a los libros de texto, con independencia de la renta familiar
En Madrid, el programa Accede permite acceder gratuitamente a los libros de texto, con independencia de la renta familiar, en los centros sostenidos con fondos públicos que participan en el sistema. Patricia, madre de una alumna de 4º de ESO, no gastará nada este curso en libros. “En educación, es lo mejor que ha hecho la Comunidad de Madrid”, afirma. El ahorro, explica, es considerable. A cambio, su hija debe conservar los ejemplares en buen estado para devolverlos al final del curso. Es obligatorio forrarlos y no subrayarlos ni doblar las hojas. El programa, sin embargo, no cubre otros gastos como el material escolar, las excursiones o las actividades extraescolares.
Mónica, cuyo hijo cursará 3º de primaria en un colegio público de Madrid, tendrá que pagar 40 euros por la licencia digital del método de inglés y otros 50 euros por material, como libretas, pegamento, folios, lápices de colores y gomas. “Me ahorro mucho en libros, de acuerdo. Pero cada vez que voy a la papelería me dejo un dineral. Y si ese año toca cambiar estuche o mochila, ni te cuento. Mi hijo es bastante desastre y siempre está perdiendo cosas”, comenta. Todavía tiene pendiente completar las compras en un centro comercial. “Casi siempre hay ofertas y las aprovecho”, añade.
La factura es muy distinta en el caso de otra familia consultada, con dos hijos de 1º y 4º de ESO en un centro privado. Solo los libros y los uniformes de ambos estudiantes sobrepasan los mil euros, a los que tienen que sumar, además, el ordenador, obligatorio en ese colegio a partir de secundaria.
Sara, con dos hijos en 3º y 6º de primaria en un colegio público de Barcelona, acaba de desembolsar 264 euros solo en libros de texto. “Qué envidia me da la gratuidad de libros en Madrid”, comenta. Accede no solo está en Madrid. Andalucía, Castilla-La Mancha y la Comunitat Valenciana cuentan también con programas de gratuidad, préstamo o reutilización que no están condicionados por la renta familiar. Euskadi dispone de un sistema de reutilización, aunque las familias realizan una aportación anual. En Catalunya también existen programas de socialización de libros de texto y de lectura que permiten acceder a este material a precios muy reducidos con el compromiso de devolverlos en buen estado a final de curso. Además, la Generalitat mantiene una ayuda de hasta 60 euros por alumno para alumnado de primaria y secundaria en centros sostenidos con fondos públicos para adquirir material escolar.
Consejos para ahorrar
Ante el elevado coste que implica la vuelta al cole, la OCU ha lanzado una serie de recomendaciones para ahorrar. La primera es revisar lo que ya hay en casa y hacer una lista de la ropa y el material que todavía pueden utilizarse. Adelantar algunas compras a agosto y acudir a las tiendas sin los hijos, cuando no sea necesario que se prueben ropa o calzado, puede ayudar también a evitar compras impulsivas. Pero uno de los mayores ahorros puede estar en los libros de texto: la organización recomienda consultar las páginas oficiales de las comunidades autónomas para comprobar si existen programas gratuitos de préstamo o bancos de libros.
Los dispositivos digitales son, de hecho, el material escolar más caro y algunas familias recurren al pago aplazado para distribuir el desembolso en varios meses. «Una financiación responsable puede ayudar a repartir el esfuerzo económico sin desequilibrar el presupuesto mensual. Para ello, es importante revisar el coste total de la operación, el importe y número de cuotas, las fechas de pago y la situación financiera del hogar», explica un portavoz de Oney, entidad financiera especializada.
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