Con la intermodal de A Coruña tomando forma después de años de proyectos y obras, ha estallado la polémica entre vecinos y expertos sobre los laterales de la estación de trenes. La fachada que da a la avenida de A Sardiñeira, con un revestimento claro que contrasta con la piedra original, ha recibido críticas del propio concejal de Urbanismo, Francisco Díaz Gallego, que la considera «terrorífica», y de algunos vecinos que consideran que se ha perdido la esencia del edificio original de San Cristóbal, protegido por su valor patrimonial. En el otro flanco, hacia la avenida del Ferrocarril, una nueva marquesina causa recelos entre los residentes. Rematará en la pasarela que comunicará las estaciones de trenes y de autobuses, y la estructura destaca por su llamativo color azul claro, diferente a las tonalidades de su entorno y sin tradición en la ciudad. La estructura, como ya ha publicado este diario, se extenderá desde la fachada por encima de la acera en la que está previsto habilitar la parada de taxis y una zona de estacionamiento express.
Se trata de dos soluciones que fueron incorporadas durante el largo proceso para elaborar y modificar el proyecto, encargado por Adif, y, aunque al contrario que la mayoría de obras no tuvo que obtener licencia municipal, sí recibió un informe favorable de Patrimonio de la Xunta, con reservas y cambios que se basaban en que el plan no era el «más adecuado» para proteger los valores del inmueble. Fuentes del Gobierno gallego consultadas por este diario confirman que hubo luz verde autonómica, y que se controlará si la obra final, que según Adif acabará a finales de año, se corresponde con lo proyectado.
Marquesinas en el lateral oriental de la estación de ferrocarril de la intermodal de A Coruña. / Casteleiro
Reservas al edificio comercial para hacer caja y la pasarela
Como ya publicó este diario, el Consello Xeral de Patrimonio Cultural de Galicia de A Coruña pidió en 2021 que la pasarela entre las avenidas de A Sardiñeira y del Ferrocarril, si era necesario construirla, fuese una estructura «mucho más sencilla y ligera» que la proyectada originalmente. Adif proyectó un nuevo gran vestíbulo con comercios y un pabellón acristalado con media docena de locales preparados para alquilarse. Adif podría asignar un espacio de hasta 5.100 metros cuadrados de usos lucrativos según el plan general (se rebajaron desde los 45.000 anteriores), y la empresa pública proyecta conseguir ingresos por los alquileres en la estación pública. El informe pidió eliminar el pabellón, o, al menos, que fuese más «permeable visualmente», pero Adif lo ha mantenido. Eso sí, con un diseño «ligero y cristalino», según documentación a la que tuvo acceso este diario en 2022.
Patrimonio no cuestionó la nueva fachada a la avenida de A Sardiñeira, que contrasta con la de entrada. En este punto, el plan de Adif era el de reformar todo el lateral, con demoliciones parciales, para levantar un edificio de dos pisos que incorporase parte de la estructura primigenia. Los expertos del Consello Xeral reclamaron sanear la obra original y pidieron «uniformidad» en el exterior de las cubiertas del edificio primitivo, pero no se opusieron a esta transformación.

Futuro vestíbulo de la estación de trenes de A Coruña, en la que Adif quiere locales comerciales. / La Opinión
Marquesinas que crean «confusión»
El documento hace también referencia a las marquesinas en la zona noroeste del edificio, si bien esta se correspondería con las proximidades de A Sardiñeira y no con la zona más próxima a la avenida del Ferrocarril, donde se han instalado las nuevas estructuras que causan polémica. Los expertos consideraron que las estructuras previstas en el plan original creaban «confusión» y dificultaban la visualización del edificio, imposibilitando su interpretación y perjudicando su «valor cultural«. El informe pide que, si se llevan a cabo, sean «lo más ligeras posible», de forma que no afecten a la imagen del inmueble histórico, proyectado en 1927 por Antonio Gascué Echevarría. Y, en conjunto, da luz verde al proyecto, con cinco votos sobre seis.
Tras recibir el documento del Consello Xeral, la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural de la Xunta decidió autorizar las obras, «con las sugerencias señaladas en el informe». La Consellería de Cultura confirmó a este diario que hubo un informe favorable del Consello y aseguró que auditará que se cumplan las disposiciones. «Tal y como recoge la Lei de Patrimonio Cultural de Galicia, tras la intervención que fue autorizada, los responsables deben presentar una memoria final», lo que permitirá a Patrimonio comprobar que se ha cumplido lo autorizado.
Una estación con centro comercial
Este diario intentó sin éxito ponerse en contacto con Adif y con los autores del proyecto, el arquitecto César Portela y el estudio de ingeniería IDOM, para preguntarles por las soluciones adoptadas en la fachada hacia A Sardiñeira y las marquesinas, así como el momento en que fueron incorporadas a lo largo de la larga evolución del plan. Adif adjudicó en 2011 la redacción a Portela e IDOM, por cerca de 5,5 millones de euros, pero fuentes conocedoras señalan que el documento original quedó «en un limbo», pero siguieron participando en el proyecto tanto IDOM como Portela, Premio Nacional de Arquitectura y autor, entre otros inmuebles, de la Domus.
La obra aún tardaría más de una década en arrancar, después de la firma de un convenio entre Estado, Xunta y Concello para poner en marcha la remodelación de la estación de trenes, la construcción de un nuevo inmueble para buses y la reurbanización de su entorno. Adif fue realizando cambios en sus planes, que, por ley, aprueba sin requerir licencia municipal. El anteproyecto data de enero de 2013, y el proyecto de 2018. En el convenio, firmado en 2021, Adif también se comprometió a redactar un proyecto a mayores para instalaciones compartidas entre la estación de trenes y la de buses, cuya construcción corresponde a la Xunta.
En 2022 se hicieron públicos detalles del proyecto: la empresa pública decidió retirar las vías 85 metros y crear un gran vestíbulo con usos lucrativos, con el gran pabellón acristalado que criticó Patrimonio y un total de 18 comercios y cafeterías. La apariencia final del edificio, con una fachada hacia A Sardiñeira que no se visualizaba en las recreaciones hechas públicas y unas marquesinas más agresivas que las que aparecían en algunas de las imágenes, ha llegado como una sorpresa para muchos.
Retrasos y sobrecoste
Adif adjudicó el contrato de la remodelación de la estación de trenes en 2022 a Ferrovial, por 72,6 millones de euros y un plazo de 42 meses, pero ha ido introduciendo sucesivos cambios, de los que los más importantes tienen que ver con sobrecostes. A finales de 2024 realizó cambios por valor de 14,7 millones de euros, y a inicios de este año realizó unos ajustes menores. Recientemente, realizó otra modificación y aumentó el plazo de ejecución en siete meses. La previsión es acabar a finales de año.
Además, el convenio se modificó para permitir a Adif aumentar el número de plazas de aparcamiento en 250 más de las originalmente previstas, hasta las 550. Esto obligó a aumentar en 1,8 millones de euros el presupuesto.















