Esperamos sorpresas, puede pedir que sea su hija Ivanka

El mandato de António Guterres al frente de la Organización de Naciones Unidas concluye en diciembre. Por primera vez en la historia, una Secretaria General podría estar al frente: cinco de las ocho candidaturas nominadas hasta ahora corresponden a mujeres.

La última palabra la tienen los cinco miembros del Consejo de Seguridad que pueden vetar cualquiera de las figuras propuestas. La Casa Blanca trabaja horas extra para asegurarse de que la Organización sea liderada por alguien afín a sus intereses.

Una fuente ligada a la ONU declaró este martes a The Washington Post que «hay montones de rumores sobre una sorpresa en octubre». Los nombres de Ivanka Trump, su marido Jared Kushner o Gianni Infantino podrían aparecer entre los candidatos.

En julio se hizo pública la noticia de que el presidente Donald Trump había manifestado su interés por la nominación del presidente de la FIFA, Gianni Infantino como próximo secretario general de la ONU. Trump manifestó que Infantino «es respetado por todo el mundo y tiene una habilidad especial para reunir a la gente».

«Todos en la ONU nos esperamos que aparezca Trump y diga ‘quiero que sea Infantino’, ‘quiero que sea mi hija‘, ‘quiero quiero que sea Kushner’…», afirma la misma fuente. La candidatura elegida, en cualquier caso, deberá contar con el beneplácito del presidente de EEUU . El mandatario espera influir en la marcha futura de la Organización.

«En ese momento, todo el proceso sufrirá un revés mientras se calcula el coste político de obligarle a dar marcha atrás«, prosigue. Lo que sí es seguro es que funcionarios de la Administración Trump están entrevistando ya a algunos de los candidatos.

Al parecer representantes del Gobierno mantuvieron «reuniones informales» durante el mes de julio con los candidatos que se habían postulado hasta entonces. En las últimas semanas se han añadido dos más y se espera que sean entrevistados por los enviados de Washington.

El presidente Donald Trump y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, durante la final del mundial entre España y Argentina.


El presidente Donald Trump y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, durante la final del mundial entre España y Argentina.

Dylan Martinez.

Reuters.

La presidenta de la Asamblea General, la alemana Annalena Baerbock, ha censurado estas conversaciones. Defiende un mayor protagonismo de la Asamblea en el proceso frente al peso del Consejo de Seguridad en la decisión. Los representantes de EEUU denuncian que Baerbock interfiere en la selección del futuro secretario general.

La Casa Blanca ha reconocido estos encuentros, pero les quita peso, asegurando que se trata solo de conversaciones de acercamiento. Añade que la Administración no tiene preferencias entre las candidaturas presentadas hasta la fecha.

«Queremos al mejor candidato y punto», declaró un funcionario que prefirió mantener su anonimato. Aseguró que EEUU no tiene intención de limitar las opciones de los mejores perfiles del mundo.

Trump ha manifestado repetidas veces su escasa simpatía por la labor de Naciones Unidas. En su discurso ante la Asamblea General de la ONU en septiembre de 2025 preguntó a la audiencia: «¿Cuál es el propósito de Naciones Unidas?».

Reunión del Consejo de Seguridad de la ONU presidida por la primera dama, Melania Trump, en marzo de 2026.


Reunión del Consejo de Seguridad de la ONU presidida por la primera dama, Melania Trump, en marzo de 2026.

Jeenah Moon.

Reuters.

«Todo lo que parecen hacer es escribir una carta con palabras muy fuertes que después nunca cumplen«, declaró ante los atónitos asistentes. Luego denunció que la ONU «financia asaltos a los países occidentales y sus fronteras» y aseguró que «se están yendo al infierno«.

Trump insistió ante el Foro Económico Mundial que se celebró en Davos en enero. Acababa de anunciar la creación de una ‘Junta de Paz’ para administrar la Franja de Gaza tras la guerra. En una de las reuniones que se celebraron durante las jornadas previas a la Cumbre llegó a afirmar que su ‘Junta’ podría reemplazar a la ONU.

La Casa Blanca ha retirado su apoyo económico a aquellas organizaciones cuya actividad no está plenamente alineada con las prioridades marcadas bajo el eslogan America First. En enero de 2025, Trump firmó la retirada definitiva de la Organización Mundial de la Salud aludiendo a la «excesiva influencia de China».

En enero de 2026, la Casa Blanca publicó una orden presidencial anunciando la retirada de EEUU de 31 entidades de la ONU y 35 organismos intergubernamentales. Alegó que «ya no sirven a los intereses estadounidenses«. «Socavan la independencia de Estados Unidos y desperdician el dinero de los contribuyentes en agendas ineficaces u hostiles», afirmó.

Las cuotas de los miembros de la ONU se calculan teniendo en cuenta dos criterios: PIB y población. EEUU ha sido siempre el mayor contribuyente al sostenimiento de la Organización, hasta que la Administración Trump cerró el grifo.

El impacto de la retirada ha sido demoledor. António Guterres advirtió en enero de «un inminente colapso financiero«. Según Politico, la deuda estadounidense con la ONU ascendería a cerca de 5.000 millones de dólares.

Fuentes oficiales aseguran que EEUU ya ha pagado 160 millones de dólares de los 800 millones que correspondían solo a la deuda del pasado ejercicio. Las mismas fuentes aseguran que está pendiente de aprobación en el Congreso una partida por la diferencia.

Cómo se elige al secretario general

Técnicamente, el secretario general se elige por mayoría entre los 193 miembros de la Asamblea General. La costumbre ha sido que el candidato final haya salido de la propuesta elevada a los 15 miembros del Consejo de Seguridad para recibir después el respaldo de la Asamblea. Ese nombre debe contar, al menos, con nueve de los 15 votos del Consejo.

Solo una vez, en 1950, se presentaron más de un candidato. Además, cinco miembros permanentes (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido) tienen derecho a veto. Eso significa, que el nombre propuesto ha de contar con el consenso previo de una parte muy sustancial del núcleo duro de la ONU.

Otra costumbre respetada hasta la fecha es que el Secretario General no es ciudadano de ninguno de los cinco miembros permanentes. Ya tienen, de hecho, una enorme capacidad de influencia gracias al veto que pueden ejercer en las votaciones.

También se ha mantenido un cierto orden de rotación entre los continentes. Desde que se fundó la ONU en 1945 han pasado por la secretaría general nueve hombres: cinco europeos, dos asiáticos, dos africanos y un único americano, el peruano Javier Pérez de Cuéllar. En los 81 años de existencia de la Organización, ninguna mujer ha accedido a su liderazgo.

Pero esta vez puede ser diferente: de los ocho nombres que se postulan hasta ahora, cinco son mujeres. Todas ellas y uno de los candidatos masculinos son de Latinoamérica. Los otros dos son africanos.

El proceso de selección de candidatos finales implica una ‘falsa votación’. Los 15 miembros del Consejo de Seguridad deben reflejar su inclinación a favor, en contra o neutra respecto a cada figura propuesta. En julio se celebró la primera ronda y de ella salieron tres nombres destacados.

Las tres candidaturas destacadas: Carolyn Rodrigues, Rebeca Grynspan y Rafael Grossi.


Las tres candidaturas destacadas: Carolyn Rodrigues, Rebeca Grynspan y Rafael Grossi.

Eduardo Muñoz y Mohammed Al-Rifai.

Europa Press y Reuters

Rebeca Grynspan, expresidenta de Costa Rica y directora de Naciones Unidas para el Comercio y Desarrollo, Carolyn Rodrigues, exministra de Exteriores de Guyana y actual embajadora de su país en la ONU y Rafael Grossi, diplomático argentino que está al frente de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA).

El pasado viernes se repitió la votación consultiva y los tres nombres seguían en liza, pero ninguno de ellos destacaba. El resto de las candidaturas presentan perfiles similares: exmandatarios o diplomáticos de alto nivel.

Según los conocedores del funcionamiento de Naciones Unidas, el proceso ahora navegará por «las turbias aguas de la política del Consejo». Puede que Rusia y China quieran torpedear las candidaturas del gusto de EEUU o al revés.

A veces son cuestiones delicadas: Brett Schaefer, miembro del Instituto de la Empresa Americana, declaró al Post que «Hay rumores de que el argentino Grossi no cuenta con el beneplácito británico«. Después de más de 40 años, todavía quedan resquemores de la Guerra de las Malvinas.

Rusia y China también han manifestado su opinión desfavorable sobre Grossi. Censuran la postura de la AIEA respecto a Irán y Ucrania.

Tras las primeras aproximaciones, el proceso entrará en la ‘fase de las tarjetas’. Como Infantino ilustró a Trump en su Despacho Oval al comienzo del mundial de fútbol, los delegados podrán mostrar tarjetas verdes, amarillas o rojas a los candidatos. Tarjeta roja significa un veto definitivo y la descalificación del ‘jugador’.

Tal y como está el clima internacional en este momento, se puede esperar cualquier cosa. «No veo a ninguno de los miembros de la lista con apoyos suficientes como para resultar elegido», dijo Schaefer. Lo más probable es que el nombre del próximo secretario o secretaria general de la ONU sea una sorpresa y no esté entre los candidatos actuales.

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