paciencia ante la espera, pero distintas visiones sobre la masificación

El casco histórico de Santiago vive un verano más marcado por las largas colas para acceder a la Catedral. Una situación que los vecinos vienen denunciando desde hace tiempo porque, aseguran, «dificultan que poidamos movernos pola nosa cidade os que vivimos aquí». La Asociación de Veciños da Cidade Histórica Fonseca reclama a las administraciones implicadas —Concello, Xunta y Catedral— medidas para controlar el acceso al templo.

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