Cerca de 500 migrantes han regresado a la playa de El Trampolín de Ceuta pocas horas después de que el Gobierno desalojara la zona para trasladar a las personas que permanecían asentadas allí a los recursos de acogida habilitados en la ciudad autónoma.
El regreso ha obligado a suspender las labores de limpieza y desinfección que se estaban realizando en la playa. El Gobierno de Ceuta ha explicado que la interrupción responde a motivos de seguridad para garantizar la integridad de los operarios que participan en el dispositivo.
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La Administración ceutí ha precisado que cuando los migrantes regresaron no había efectivos de la Policía Nacional ni de la Guardia Civil en la zona. Por este motivo, los trabajos no podrán reanudarse hasta que se den las condiciones necesarias para desarrollarlos con las debidas garantías.
El desalojo de El Trampolín comenzó a las 7:00 horas de este jueves con un amplio dispositivo de Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Local. Unos 1.700 migrantes habían abandonado ya la playa escoltados por la Policía, según los datos facilitados durante el operativo.
El traslado se llevó a cabo de forma voluntaria y sin incidencias, con el objetivo de ofrecer a los migrantes la posibilidad de acceder a los nuevos espacios de acogida en unas condiciones adecuadas y seguras.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, no detalló el número exacto de personas que se encontraban asentadas en la playa, aunque defendió que el Gobierno «sigue cumpliendo» y que continuará activando nuevos centros de acogida. «El lunes anunciamos 1.500 plazas y hoy están activas 1.800», afirmó.
Fuentes policiales estimaban, sin embargo, que en la playa podían encontrarse entre 3.500 y 5.000 personas, tomando como referencia, entre otros datos, los cerca de 3.500 menús distribuidos el miércoles.
Para atender a los migrantes, se habilitaron dos espacios temporales: Loma Margarita, destinado principalmente a personas de origen subsahariano, y El Embolsamiento, en Loma Colmenar, para migrantes de origen magrebí. Ambos centros tienen una capacidad inicial conjunta de unas 1.800 personas y serán ampliados progresivamente conforme terminen los trabajos de adecuación de otros emplazamientos.
El objetivo del dispositivo es ofrecer una alternativa de alojamiento a quienes permanecen en situación de calle en El Trampolín y Loma Colmenar desde la entrada masiva registrada en Ceuta los días 30 y 31 de julio.
En el operativo participan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y el Gobierno de Ceuta, con la colaboración de las entidades del tercer sector Engloba y ACCEM.
La ministra Saiz ya había anunciado estos nuevos dispositivos durante su visita a Ceuta para abordar la crisis migratoria. También señaló que Cruz Roja está repartiendo 4.000 kits de alimentación diarios y que ha realizado más de 4.000 asistencias sociosanitarias desde el inicio de la crisis.
Vivas acusa al Gobierno de «pasividad»
El desalojo se produce en medio de las críticas del presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, al Gobierno central por su gestión de la crisis. El dirigente popular ha acusado al Ejecutivo de Pedro Sánchez de «pasividad» y «falta de voluntad» para resolver la situación y ha dado un plazo de 30 días para que se produzca un cambio antes de acudir al Poder Judicial.
También el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha elevado la presión sobre el Gobierno y ha llevado al Tribunal Supremo su negativa a que tres ministros comparezcan en el Senado para explicar la gestión de la crisis migratoria.














