La Armada de Rusia ha puesto en marcha este viernes una serie de maniobras militares que incluyen un simulacro de «guerra submarina» en el mar de Japón, también conocido como mar del Este, en pleno aumento de la tensión con Tokio por la cuestión de las islas Kuriles, en disputa entre ambos países. La Flota del Pacífico de Rusia ha indicado en un comunicado que estos ejercicios cuentan con el despliegue de la fragata ‘Marshal Shaposhnikov’ y el destructor ‘Admiral Tributs’.
«Se han realizado maniobras de búsqueda, detección y destrucción de un submarino enemigo en aguas del mar de Japón», recoge el texto, que indica que la tripulación ha recibido entrenamiento sobre el uso de torpedos y sistemas de misiles antisubmarinos RBU-6000.
Además, ha matizado que ha sido un submarino de la propia flota el que ha adoptado el papel de barco enemigo durante estos entrenamientos, realizados poco después de que las autoridades de Japón, junto a sus socios internacionales, hayan criticado la visita del presidente ruso, Vladimir Putin, a una isla del archipiélago de las Kuriles, conocidas en Japón como Territorios del Norte.
Este viaje ha supuesto un claro mensaje de Rusia acerca de su soberanía sobre el archipiélago en un momento de fuerte inestabilidad, en el que Tokio además de sumarse a las sanciones internacionales contra Moscú por la guerra de Ucrania, ha intensificado sus maniobras militares junto a Estados Unidos en el Pacífico.
Apoyo chino a Rusia
En este contexto internacional complejo, el Gobierno chino respaldó esta semana las críticas de Rusia a Japón en medio de la disputa entre Moscú y Tokio por las islas Kuriles, y volvió a cargar contra la primera ministra nipona, Sanae Takaichi, a la que acusó de tratar de «acelerar la remilitarización» del archipiélago. En rueda de prensa, el portavoz del Ministerio chino de Exteriores Lin Jian afirmó que Pekín «está de acuerdo» con las recientes declaraciones del canciller ruso, Serguéi Lavrov, quien había criticado la reacción de Tokio a la visita del presidente ruso, Vladímir Putin, a las Kuriles y apelado al orden internacional establecido tras la Segunda Guerra Mundial. Lin acusó a Takaichi de negarse a reflexionar sobre el pasado militarista de Japón y de tratar de «blanquear la invasión japonesa de China», «abandonar el pacifismo» y sortear las restricciones impuestas por la Constitución nipona y la comunidad internacional.












