«Pregúntame cualquier cosa… excepto CV o tiempo por vuelta. Buen intento, eso sí». Shintaro Orihara, máximo responsable de Honda F1 en los circuitos, ha aparecido este jueves en Zandovoort con un curioso cartel y un mensaje que animaba a los medios a desistir sobre cuestiones relacionadas con la entrega y la potencia del nuevo motor que estrena este fin de semana Aston Martin.
Bromas al margen, lo cierto es que los japoneses son optimistas después del tremendo batacazo que se llevaron a principio de temporada, en el inicio de su aventura conjunta con los de Silverstone. La segunda mitad de curso debe ser la de la recuperación.
El fallido AMR26, sin actualizaciones desde el principio de campeonato, fue una tortura para Fernando Alonso y Lance Stroll. Aston Martin y Adrian Newey lo fiaron todo a una gran evolución del chasis, que introdujeron con éxito justo antes del parón veraniego, en el GP de Hungría. Y ahora, en Países Bajos, es el turno del motor Honda.
El sistema ADUO de la FIA, que permite actualizaciones para los motores más rezagados respecto a la unidad de referencia (Red Bull Powertrains), ha servido para que la marca del ala dorada desarrolle una importante mejora de su propulsor, que se estrenará este fin de semana. Un momento crucial.
«No puedo decir exactamente cuánto margen podemos reducir con esta actualización, pero como he mencionado otras veces, en la Fórmula 1 debemos ser realistas. No podemos traer actualizaciones mágicas, pero creemos que con esto vamos a dar algunos buenos pasos», ha dicho Orihara con extrema prudencia.
«Todavía tenemos algo de desventaja respecto a la zona alta, pero en Hungría Aston Martin trajo grandes actualizaciones y volvimos al pelotón. Estando en el grupo, una décima ya es muy importante para mejorar una posición, y creo que nuestras actualizaciones pueden traer estos tipos de mejora en los tiempos por vuelta«, ha añadido el ingeniero japonés.
Sobre el estreno privado del motor en el filming day que se llevó a cabo tras la carrera en el Hungaroring, Orihara ha comentado que «el plan de rodaje era limitado, pero confirmamos que la potencia funciona como se espera en el nuevo chasis y ese es un aspecto positivo. También vimos datos interesantes en términos de manejabilidad».
«Llevamos esos datos a nuestro banco de prueba y optimizamos la configuración para Zandvoort, así que supuso un buen progreso para nosotros. Otra cosa positiva es que completamos todo el plan de rodaje sin ningún problema», ha señalado, adelantando que en principio los pilotos no penalizarán en Países Bajos pese a la mejora de propulsor.
«Nuestro punto débil es la potencia del motor, así que nos hemos centrado en mejorar el rendimiento, especialmente las características de combustión, y también en reducir la fricción para obtener más rendimiento. En este momento, no tenemos ninguna preocupación por las vibraciones», ha explicado Orihara.
«Si aquí confirmamos que nuestra dirección es correcta en pista, eso nos dará algo de confianza. Así que es bastante importante para nosotros ver cómo funciona esta potencia extra en Países Bajos, no solo en el lado del rendimiento sino también en el lado del pilotaje. Luego, tenemos un plan de desarrollo para 2027 y 2028, pero no puedo decir el objetivo para entonces. Queremos superar a nuestros rivales paso a paso», ha zanjado.














