No tenía que jugar el Atlético todavía esta semana, pero la ocupación del Metropolitano la próxima por conciertos de The Weeknd forzó la anticipación del debut de los colchoneros. La pasta por delante del fútbol. Y si ante un tierno Málaga no pagó cara esa avaricia fue porque Kang In Lee agarró la bandera del ausente Julián Álvarez para evitar que un recién ascendido se estrenara sumando en su visita a todo un Atlético. Baena, ya cerca del final, remató la faena con una preciosa falta a la escuadra.
El partido que abría la temporada en el Metropolitano empezó con casi 10 minutos de retraso por el fastuoso homenaje, con himno nacional incluido y la copa en el centro del campo, brindado a los cuatro campeones del mundo con España: Pubill, Grimaldo, Llorente y Baena.
Ninguno de ellos fue titular, como tampoco el resto de mundialistas colchoneros, todos ellos en el banquillo a excepción del recién llegado Cuti Romero y de un Julián Álvarez resignado a seguir en Madrid y al que Simeone no quiso exponer en el estreno. Nadie en la grada se acordó de él.
Los jugadores del Atlético campeones del mundo con la selección (i-d) Álex Grimaldo, Álex Baena, Marc Pubill y Marcos Llorente posan antes del partido de LaLiga de fútbol que Atlético de Madrid y Málaga CF disputan este miércoles en el estadio Metropolitano. / Kiko Huesca / EFE
Con tantas ausencias por falta de ritmo competitivo, también sin el lesionado Sorloth, improvisó el Cholo una alineación con Lookman de delantero centro y con las cuatro plazas de las bandas ocupadas por meritorios, incluido el imberbe de 16 años Jorge Domínguez en el lateral derecho. Al chico se le notó demasiado la edad y, amonestado, ya no compareció tras el descanso.
Simeone saca los tanques
Con esos mimbres, no se podía esperar demasiado del Atlético, por mucho que enfrente estuviera un recién ascendido como el Málaga, de regreso a la élite tras ocho temporadas, incluida una en Primera RFEF. Dos paradones consecutivos de Oblak en una jugada invalidada y un tímido chut de Mendoza repelido por Herrero fueron los únicos hitos de una densa primera mitad.
La entrada de Llorente, Kang In, Baena y Giuliano le cambió, claro está, la cara al Atlético. El Málaga se fue empequeñeciendo hasta que el coreano, en su debut, le ajustició con un gol al más puro estilo Lamine, remontando en horizontal desde la derecha para marcar con un latigazo al segundo palo. Después, Baena sentenció la victoria con una preciosa falta que lamió el larguero, deseando que su temporada se parezca más al Mundial que a su primer curso de rojiblanco. Y nadie en el Metropolitano se acordó de Julián, claro.
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