Trump ha elevado el tono en su medio de expresión favorito: su red social Truth. En un mensaje publicado en dicha red, ha afirmado que «no hay conversaciones ni negociaciones en curso ni programadas con la República Islámica de Irán», ha indicado que el bloqueo naval «sigue plenamente vigente» y ha asegurado que el estrecho de Ormuz está «abierto y operativo».
«Todas las minas acuáticas han sido retiradas o detonadas. ¡Gracias por su atención a este asunto!», ha concluido el presidente, justo el día después de que la paz temporal de 60 días entre Irán y Estados Unidos firmada en junio finalizase.
Este no es el único mensaje respecto a Ormuz. El presidente ha publicado una imagen en la que aparece el estrecho de Ormuz como territorio estadounidense.
Asimismo, esta no es la única amenaza lanzada por Trump en los últimos días. Ya el viernes en un discurso televisado amenazó con declarar Ormuz territorio estadounidense en un discurso y su secretario de Estado, Scott Bessent, afirmó que el plan pasa por ahogar económicamente a Irán.
Ayer el presidente prosiguió con su ronda de advertencias y las hizo extensibles a Omán, a quien amenazó a quien advirtió que bombardearía «hasta hacerla mierda» si se interponía en una solución pacificada con Irán -Mascate se encuentra negociando con Teherán una ruta marítima por el Estrecho-.
Asimismo, hizo extensiva esta amenaza a la Guardia Revolucionaria Iraní, a quien aconsejó ondear la bandera blanca.














