Rodri Hernández ya es oficialmente jugador del FC Barcelona para la temporada 2026/27. El centrocampista español cierra así una etapa muy exitosa de siete años en el cuadro ‘cityzen’ en la que, entre muchos otros, logró la Champions League bajo el mandato de Pep Guardiola y conquistó el Balón de Oro en el año 2024.
Rodri, en una entrevista a la televisión oficial del club inglés que dio antes de viajar a Barcelona para cerrar su fichaje por el Barça, declaró que pretende mantener el contacto con sus compañeros en Mánchester: “Siempre intento estar involucrado en los partidos, intentar venir a verlos y mantenerme en contacto con mis excompañeros”.
“No es que vaya a echar de menos al City, porque no siento que me esté yendo. Creo que simplemente me estoy marchando a otro club, pero mi corazón siempre estará unido a la ciudad y al Club”, dijo a City Studios. “Por supuesto, físicamente te vas. Creo que después de siete años es el momento adecuado para decir adiós y escribir una buena historia”.
A sus 30 años, Rodri ha disputado 298 partidos con la camiseta ‘sky blue’ y ha levantado 14 títulos.
“Siempre digo que lo más importante es tener la imagen completa, la película completa, y poder decir que estoy orgulloso de esto”, explicó. “Tanto el Club como el jugador estamos orgullosos de esto, y esa fue la razón de mi decisión”.
Y agregó: “Mi corazón siempre será skyblue durante toda mi vida. Siempre tendrán a Rodri para cualquier cosa que necesiten”.
Vínculo con la afición
En la charla, Rodri también tuvo palabras para la afición mancuniana, que le apoyó incluso cuando se perdió gran parte de la temporada 2024/25 por su grave lesión de rodilla.
“Siempre pienso que los trofeos individuales no son tan importantes. Lo que he sentido ha sido el cariño de mi Club durante todos estos años, incluso en los malos momentos, como cuando me lesioné”, explicó.
“Fue increíble el cariño que recibí cuando regresé”, añadió Rodri, que recordó especialmente la reacción de los aficionados en el partido de regreso de lesión ante el Bournemouth en el Etihad Stadium: “En aquel partido me demostraron que estaban encantados de verme de nuevo, con toda la emoción y todo lo que llevan dentro. Esto me hace llorar y me hace sentir orgulloso”.
“A veces, por desgracia, en el fútbol ocurre que solo te apoyan en los buenos momentos, pero ellos lo hicieron tanto en los buenos como en los malos”, señaló.
De sustituto de Fernandinho a Balón de Oro
Rodri llegó al Manchester City en 2019 procedente del Atlético de Madrid con el reto de asumir el complicado legado de Fernandinho. A sus 23 años, se consolidó en un siempre difícil dibujo de la pizarra de Pep Guardiola y ha acabado convirtiéndose en uno de los futbolistas más importantes de la historia reciente del club.
“Llegué aquí siendo un buen jugador. Creo que en aquel momento nadie se daba cuenta, nadie sabía quién era yo: un chico de 23 años que venía del Atlético, de España”, recordó. “España no es una liga muy física, y yo venía aquí para asumir el papel de Fernandinho, un jugador muy agresivo, y de repente vieron a un jugador como yo”.
«No sabía lo que pensarían los aficionados de mí, pero tenía mucha confianza en que podía triunfar en este equipo y podía crecer, como dices, con el paso de los años”, añadía.
Su evolución le llevó hasta ganar el Balón de Oro, el premio individual más importante para un futbolista: “Siempre fui lo suficientemente humilde como para saber que tenía mucho margen de mejora y creo que esa ha sido mi clave como jugador: entender que nunca puedo relajarme”.
“Fui lo suficientemente humilde como para conocer cuáles eran mis límites y qué podía mejorar cada año”, concluyó el ya exjugador del Manchester City.
El capitán de España, campeón de Eurocopa y Mundial con La Roja, aportará ahora al equipo de Flick experiencia y orden en el centro del campo.












