El 36º Informe Anual sobre el Estado del Clima, publicado por la Sociedad Meteorológica Estadounidense (AMS), ha confirmado que las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera, la subida del nivel del mar y el calor oceánico alcanzaron máximos históricos en 2025. Se trata de tres de los grandes indicadores del cambio climático, que siguen empeorando en el planeta.
Este informe anual sobre el clima mundial se basa en las aportaciones de 625 científicos de 60 países y constituye la radiografía anual más completa de los indicadores climáticos de la Tierra.
Las emisiones siguen subiendo
Según sus conclusiones, las concentraciones de gases de efecto invernadero en la Tierra fueron las más altas registradas hasta la fecha. El dióxido de carbono (CO2), el metano y el óxido nitroso —los principales gases de efecto invernadero de la atmósfera terrestre— alcanzaron nuevamente concentraciones récord en 2025.
El nivel promedio mundial de CO2 llegó a 425,6 ± 0,1 partes por millón, lo que representa un aumento del 53 % con respecto al nivel preindustrial, que se situaba en aproximadamente 278 partes por millón.
Las emisiones siguen batiendo récords, pese a las medidas adoptadas / Shutterstock
Las emisiones de combustibles fósiles también alcanzaron un máximo histórico en 2025, estimadas en 10,3 ± 0,5 petagramos de carbono por año, más del triple de los 3,0 ± 0,2 petagramos de carbono por año registrados en la década de 1960.
Pese al despliegue masivo de renovables, las emisiones causadas por el petróleo, el gas y el carbón siguieron marcando un récord en 2025
Por otra parte, se registraron temperaturas récord o bien muy cercanas a récord en todo el mundo. La temperatura media global de 2025 en tierra firme y en los océanos se situó entre las tres más altas registradas desde mediados del siglo XIX. Europa sufrió su año más cálido de la historia, mientras que Rusia, China, la República de Corea y Argentina registraron el segundo año más cálido. Los cinco principales conjuntos de datos de temperatura global utilizados para el análisis en este informe coinciden en que los últimos 11 años (2015-2025) fueron los 11 más cálidos jamás registrados.
El mar, más caliente que nunca pese a La Niña
A pesar de las bajas temperaturas causadas por el patrón climático ENSO (Oscilación del Sur de El Niño) y la debilidad de La Niña, las temperaturas de la superficie del mar alcanzaron niveles cercanos a los máximos históricos. Las bajas temperaturas del ENSO se intercalaron entre periodos de una fase débil de La Niña durante 2025. Pero, a pesar de las temperaturas más frías en el Pacífico ecuatorial durante gran parte de 2025, la temperatura media anual global de la superficie del mar fue la tercera más alta en los 172 años desde que hay registros, y 0,38 °C superior al promedio del periodo 1991-2020.

El calentamiento del mar causa la muerte de los corales / Shutterstock
El calor oceánico y el nivel global del mar alcanzaron en 2025 los niveles más altos registrados. Durante el último medio siglo, los océanos han almacenado casi el 90 % del exceso de energía atrapada en el sistema terrestre por los gases de efecto invernadero y otros factores. El contenido global de calor oceánico, medido desde la superficie del océano hasta una profundidad de 2.000 metros, continuó aumentando y alcanzó nuevos máximos históricos en 2025.
Sigue subiendo el nivel del mar
Por lo que se refiere al nivel medio del mar, presentó un récord por decimocuarto año consecutivo, alcanzando aproximadamente 111,2 milímetros por encima del promedio de 1993, año en que comenzaron las mediciones de altimetría satelital. El calentamiento de los océanos es uno de los principales responsables de esta subida del nivel, debido al efecto de expansión térmica. Este hecho ha contribuido con una media de 1,6 ± 0,3 milímetros por año al aumento del nivel del mar desde 2005, mientras que el deshielo de los casquetes polares y glaciares ha contribuido con un promedio de 2,0 ± 0,4 milímetros durante ese mismo período.
El Ártico experimentó el año pasado temperaturas casi de récord. En concreto, experimentó el segundo año más cálido en los 126 años de historia desde que hay registros. El informe confirma que las temperaturas del aire en la superficie del Ártico están aumentando aproximadamente al triple de la tasa promedio mundial.
Además, las precipitaciones de lluvia en vez de nieve también están aumentando en toda la región. Este hecho, unido al aumento de las temperaturas, hace que la vegetación de tundra prolifere cada vez más. En realidad, 2025 marcó el tercer valor más alto en cuanto a superficie verde en esta parte del planeta.
El hielo en el Ártico se esfuma
El hielo marino del Ártico es cada vez menor y más delgado. Su superficie máxima en 2025 fue la más baja en los 47 años desde que se mide de manera continua, mientras que la extensión mínima fue la undécima más baja. El espesor del hielo marino también ha disminuido drásticamente, hasta el punto de que el hielo de más de cuatro años de antigüedad ya es prácticamente inexistente, con solo 95.000 kilómetros cuadrados de hielo antiguo en septiembre de 2025, en comparación con 1,5 millones de kilómetros cuadrados que había en la década de 1980.
El derretimiento del Ártico es tan acelerado que ya casi no queda hielo de más de cuatro años de antigüedad
En el otro extremo del planeta, las cosas no son mejores. La Antártida experimentó temperaturas récord y continuó con una reducción de su hielo marino. El continente antártico registró su año más cálido desde que comenzaron los registros en 1979. Alrededor del continente, el hielo marino se mantuvo por debajo del promedio en 2025, siguiendo una tendencia que se inició hace casi una década. Los máximos y mínimos diarios anuales de la extensión del hielo marino fueron el tercero y el cuarto más bajos registrados, respectivamente.

Los polos continúan perdiendo hielo / Pixabay
Mientras tanto, los glaciares de todo el mundo continuaron derritiéndose a gran velocidad el año pasado, y lo hacen por 38ª año consecutivo, perdiendo grandes cantidades de agua, según el detallado informe de la Sociedad Meteorológica Estadounidense.
Aumentan los huracanes
El número e intensidad de ciclones y huracanes registrado el año pasado es otro indicador que no invita a la esperanza. Se observaron un total de 97 ciclones tropicales con nombre durante las temporadas de tormentas en los hemisferios norte y sur, lo que supera el promedio de 87 registrado entre 1991 y 2020. Cinco tormentas alcanzaron la categoría 5. Tres de estas tormentas se produjeron en el Atlántico Norte, igualando el segundo mayor número registrado en esa cuenca.
El huracán Melissa se convirtió en uno de los huracanes del Atlántico más fuertes jamás registrados, con una intensidad máxima de 306 kilómetros por hora y una presión central mínima de 892 hPa el 28 de octubre. Melissa provocó 95 muertes y daños por un valor de al menos 12.200 millones de dólares.














