El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, alerta de las consecuencias que puede tener para Canarias el creciente peso político, económico y militar de Marruecos y reclama una respuesta firme de España y la Unión Europea. «Hoy es Ceuta; mañana, si no actuamos, puede ser Canarias», advierte Morales, que considera que los últimos episodios en la frontera ceutí no deben analizarse solo desde la perspectiva migratoria. A su juicio, forman parte de un escenario geopolítico más amplio que afecta directamente a los intereses estratégicos del Archipiélago.
El presidente insular sostiene que Marruecos demuestra capacidad para controlar sus fronteras cuando lo considera necesario. Como ejemplo, señala el dispositivo desplegado ante la convocatoria difundida en redes sociales para intentar entrar en Ceuta el pasado sábado 15 de agosto, después de la tensión registrada a finales de julio.
El puerto de Dajla
Morales también pone el foco en el desarrollo del puerto de Dajla, en el Sáhara Occidental, una infraestructura de unos 1.300 millones de euros concebida como un gran nodo logístico atlántico. Considera que su crecimiento puede aumentar la competencia con los puertos canarios, especialmente con el Puerto de La Luz y de Las Palmas. A ello suma la delimitación de las aguas próximas al Archipiélago. Marruecos defiende desde 2019 una delimitación marítima basada en el denominado «principio de equidad», una cuestión que afecta al entorno de Lanzarote, Fuerteventura y parte de Gran Canaria.
Morales destaca además la importancia estratégica del Monte Tropic, al suroeste de El Hierro, donde existen reservas de telurio, cobalto, níquel y tierras raras.
Espacio aéreo y poder militar
El presidente del Cabildo también muestra preocupación por el espacio aéreo del Sáhara Occidental, integrado en la FIR/UIR Canarias y gestionado desde Gran Canaria. Según sostiene, Marruecos aumenta de facto su capacidad de gestión sobre determinadas zonas, especialmente durante ejercicios militares. En paralelo, Morales señala el aumento del gasto militar marroquí y el desarrollo de instalaciones como el centro AMTEC de Tan-Tan, situado a unos 200 kilómetros de Lanzarote.
Para el presidente insular, la presión migratoria, la competencia portuaria, las reclamaciones marítimas, el espacio aéreo y el fortalecimiento militar marroquí forman parte de un mismo escenario estratégico. Por ello, reclama que España y la Unión Europea adopten una posición clara para proteger los intereses de Canarias. «Defender el Puerto de La Luz y de Las Palmas y nuestra posición estratégica en el Atlántico no es una cuestión ideológica: es una obligación institucional», concluye.
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