El primer ministro británico, Andy Burnham, intercambió mensajes con un impostor que se hizo pasar por la jefa de Gabinete de Donald Trump, Susie Wiles, en los días previos y posteriores a su llegada a Downing Street el pasado julio. Una persona al corriente de las comunicaciones ha confirmado que el líder laborista intercambió «unos cuantos mensajes» con alguien que suplantó la identidad de Wiles, aunque ha remarcado que «no tenían ninguna importancia», según ha adelantado Politico.
La embajada británica en Washington ha trasladado a la Casa Blanca su preocupación por lo ocurrido y ha expresado su temor a que el teléfono de Wiles haya sido pirateado. Unas preocupaciones que, sin embargo, tanto el Gobierno británico como la Administración estadounidense han evitado comentar públicamente. «No hacemos comentarios sobre cuestiones de seguridad nacional«, se ha limitado a decir Downing Street.
No es la primera vez que se dan a conocer presuntos fallos de seguridad relacionados con el teléfono de la jefa de Gabinete de Trump. En mayo del año pasado, la Casa Blanca y el FBI iniciaron una investigación después de que varios senadores, gobernadores y altos cargos de empresas estadounidenses reportaran haber recibido llamadas y mensajes de texto de alguien que se hizo pasar por Wiles. «Garantizar que los responsables de nuestra Administración puedan comunicarse de forma segura para cumplir la misión del presidente es una prioridad absoluta«, aseguró entonces el director del FBI, Kash Patel.
En esa ocasión, el impostor utilizó presuntamente herramientas de Inteligencia Artificial (IA) para imitar la voz de Wiles y pidió a un miembro del Congreso estadounidense una lista de posibles indultos presidenciales y un contacto para hacer transferencias de dinero. Poco después, la propia afectada confirmó a sus colaboradores que los contactos de su móvil habían sido pirateados, según informó el Wall Street Journal.
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