El Cabildo de Gran Canaria destina 1,6 millones de euros para arantizar el mantenimiento de las repoblaciones forestales realizadas en la isla durante cuatro años. La principal novedad del contrato es la ampliación del ámbito de actuación, que pasa de un máximo de 412 a unas 22.000 hectáreas potenciales, correspondientes a la totalidad de las propiedades forestales gestionadas por la Corporación insular.
La licitación, promovida por la Consejería de Medio Ambiente, Clima, Energía y Conocimiento del Cabildo de Gran Canaria, contempla un presupuesto base de 1.602.973,44 euros, IGIC incluido, para un periodo inicial de 48 meses. El procedimiento incluye un incremento de 2,05 millones de eruos si se aplican las posibles prórrogas y modificaciones. La previsión inicial sitúa la ejecución entre el 1 de julio de 2026 y el 30 de junio de 2030.
Reposición de 4.000 plantas al año
La contratación pretende asegurar que los árboles plantados en las distintas campañas de reforestación puedan sobrevivir y desarrollarse. Entre las principales actuaciones figuran los riegos de mantenimiento, especialmente durante los meses de verano y los periodos de sequía; el desbroce de la vegetación que compite con los ejemplares plantados y la reposición de aquellos árboles que no hayan sobrevivido.
El contrato calcula además la reposición de unas 4.000 plantas cada año, junto con la colocación de sus correspondientes protectores
El contrato calcula además la reposición de unas 4.000 plantas cada año, junto con la colocación de sus correspondientes protectores. Los desbroces se realizarán de forma manual o mediante motodesbrozadoras para retirar especies que puedan dificultar el crecimiento de los árboles, como zarzas, helechos o cañas.
También en parcelas privadas
La ampliación del ámbito permitirá actuar no solo en terrenos de titularidad pública, sino también en parcelas privadas sometidas a convenios, consorcios o acuerdos de gestión con el Cabildo. De esta manera, el servicio podrá extenderse por distintos Espacios Naturales Protegidos y otras propiedades forestales bajo gestión de la Corporación.
El procedimiento se enmarca en la estrategia de mitigación de la desertización y los efectos del cambio climático
El Cabildo atribuye la necesidad de recurrir a este servicio externo, entre otras razones, a la insuficiencia de medios propios para atender una superficie tan extensa. Durante el verano, además, buena parte de los trabajadores forestales de la Corporación se destinan a las tareas de prevención y extinción de incendios, lo que reduce la capacidad disponible para las labores ordinarias de mantenimiento de las repoblaciones.
La contratación también se enmarca en la estrategia de recuperación de la masa forestal de Gran Canaria ante los efectos de la desertización y el cambio climático. La documentación señala, en particular, la fuerte reducción que han experimentado formaciones como el monteverde, cuya superficie actual se sitúa en torno al 8% de su extensión original.
Tres zonas
El servicio se ha dividido en cuatro lotes, distribuidos por áreas. El primero corresponde a la zona Norte y concentra la mayor parte del presupuesto, con 806.593,84 euros, en lugares como Cruce de Ariñez, Lo Blanco, Gomestén, Los Andenes, San José del Álamo, Los Tilos de Moya, Osorio, El Brezal y otras parcelas que puedan incorporarse durante la vigencia del contrato.
Los pliegos distribuyen las actuaciones por tres áreas: zona norte, que contempla la mayor parte del presupuesto, cumbre y vertiente sur
El segundo lote, dotado con 231.398,20 euros, comprende la zona de Cumbre, con espacios como Las Mejoranas, Llanos de Ana López, Cortijo Huertas, Degollada de Becerra y Cruz de Tejeda. El tercero, con 484.859,80 euros, se ocupará de la vertiente Sur, con actuaciones previstas en Cortadores, La Manzanilla, Pinos de la Mesa de Chira, Cañada Honda, La Data, La Cernicalera y Bentayga, entre otras localizaciones.
El cuarto lote, con 80.121,60 euros, estará destinado exclusivamente al seguimiento técnico. La empresa adjudicataria deberá elaborar los planes anuales de actuación y supervisar los trabajos realizados en las otras tres zonas. Para evitar conflictos de intereses, las empresas que opten a los lotes de ejecución no podrán concurrir al de supervisión.















