Stephen King no era aun en 1976 uno de los autores más populares y prolíficos de la novela de terror. Su primer libro, ‘Carrie’, apareció en 1974. Brian De Palma, que ese mismo año estrenaba su ‘cult movie’ por excelencia, ‘El fantasma del paraíso’, andaba a la búsqueda de material para su siguiente película. Un escritor que conoció en el gimnasio le recomendó la novela de King. De Palma quedó enganchado en la historia de una adolescente que menstrua antes de tiempo, posee poderes telequinéticos, es objeto de ‘bulliyng’ en la escuela y acaba vengándose de todos aquellos que la han humillado en el baile de graduación.
«Soy consciente de mi interés por las personas a las que el sistema deja fuera. Y tengo muy buenas razones para ello: es exactamente mi caso», dijo en una entrevista De Palma refiriéndose a sus pugnas con los directivos de los estudios. Podía sentirse identificado con las peripecias de Carrie White. Para él, ‘Carrie’ era «la historia de un patito feo al que martirizan en el instituto y que se toma la revancha».
Del guion se encargó Lawrence D. Cohen, que volvería a King al escribir algún episodio de la serie ‘It’ (1990). La adaptación cinematográfica resultó bastante fiel al libro. Solo se eliminó la estructura original en flashbacks y De Palma cargó «un poco las tintas en la imaginería católica porque es algo que conozco bien y siempre me ha impresionado». De ahí que Carrie emplee sus poderes para crucificar a su madre con utensilios de cocina reproduciendo el ‘Martirio de San Sebastián’, mientras que King la hace morir de un ataque al corazón provocado por su hija.
El director también restó algo de importancia a los poderes telequinéticos de la protagonista para ahondar en el retrato de una niña vengativa que pasa por experiencias que han vivido mucha gente en los institutos. Y mientras que en la novela Carrie destroza toda la ciudad, De Palma prefirió que en el filme solo destruyera la sala de baile, porque para los estudiantes el punto culminante del curso es el baile de graduación.
Póster de ‘Carrie’ / EPC
Tony Manero y el gran héroe americano
El casting se hizo en paralelo al de ‘La guerra de las galaxias’. George Lucas y De Palma buscaban actores jóvenes y poco conocidos y los que se presentaban para una película hacían también la prueba para la otra. Amy Irving, que encarna a la mejor amiga de Carrie, y se convertiría después en esposa de De Palma, estuvo a punto de ser escogida por Lucas para encarnar a la princesa Leia. Los productores no querían a Sissy Spacek, quien solo había destacado en ‘Malas tierras’ de Terrence Malick, pero De Palma impuso su criterio. John Travolta –un año antes de ser Tony Manero– y William Katt –el futuro ‘gran héroe americano’– formaron parte del reparto escolar, y la veterana Piper Laurie –después la pérfida Catherine Martell de ‘Twin Peaks’– asumió el papel de la madre.
Bernard Herrmann compuso aquel año las bandas sonoras de ‘Fascinación’, del mismo De Palma, y ‘Taxi driver’, de Scorsese. Debería haber escrito la de ‘Carrie’, pero falleció la Nochebuena de 1975. De Palma pensó en Pino Donaggio, que había compuesto la música de la formidable ‘Amenaza en la sombra’, de Nicolas Roeg. Le gustaba la música de aquella película de misterio veneciano, contactaron y se entendieron. A partir de ‘Carrie’ sería su músico habitual.

Sissy Spacek y William Katt, en un momento de ‘Carrie’ / EPC
El filme sentó las bases de un determinado terror moderno junto a la saga Halloween de John Carpenter o ‘La matanza de Texas’ de Tobe Hooper. El estilo de De Palma con la cámara era mucho más barroco. La escena que empieza mostrando las papeletas en el baile de graduación y acaba en el cubo de sangre con el que van a ridiculizar a Carrie se hizo en plano secuencia y su rodaje necesitó de un día entero. La secuencia completa del baile se hizo en dos semanas de filmación.
El ‘twist’ final creó escuela: cuando el relato parece haber finalizado, un nuevo e inesperado susto –la mano de Carrie que agarra la de su amiga desde debajo de la tierra–asusta/gratifica al espectador. Era una idea a la que De Palma le daba vueltas porque no le convencía el final previsto. Spacek quiso rodarla personalmente, de modo que la mano que sale de debajo de la tierra es la suya, aunque nunca se le vea el rostro. Fue Jack Fisk quien cavó la tumba, puso a la actriz dentro de una caja y la tapó con tierra. Estuvo así varias horas. Fisk, director artístico del filme, era el marido de Spacek, que fue decoradora de plató en ‘El fantasma del paraíso’.
En 1988 llegó a Broadway una versión musical de la obra de King. Fue un fracaso estrepitoso. De 2013 es el remake cinematográfico, con Chloë Grace Moretz como Carrie y Julianne Moore en el papel de la madre. Y para este otoño está prevista la serie ‘Carrie’ realizada por Mike Flanagan.
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