Tras una jornada matinal con pleno español, con tan solo la excepción de Nil Cadevall que no pudo acceder a las semifinales de los 50 braza masculinos, la dinámica positiva se trasladó a la tarde, con un nuevo pleno en las semifinales vespertinas con Irene Ciércoles, Arbidel González y Alba Vázquez consiguiendo billete a la final de sus respectivas pruebas; y tres finales con buenas sensaciones.
La primera pelea por las medallas con presencia española fue la siempre espectacular prueba de los 50 mariposa masculinos, con Iván Martínez en liza y todos los focos puestos en Kliment Kolesnikov. El ruso tuvo que conformarse con la segunda posición, por detrás del checo Miroslav Knedla. El nadador del CN Barcelona, por su parte, finalizó en una meritoria sexta posición con 24.49, muy cerca del récord de España que el mismo conquistó en semifinales.
Iván Martínez, sexto del mundo / RFEN
Y de una de las pruebas más explosivas se pasó a una de las más largas, los 1.500 libres femeninas, una de las más exitosas para la natación española, con dos representantes en la final, María de Valdés y Ángela Martínez y una de las grandes estrellas del campeonato, Simona Quadarella, en busca de su cuarto oro en la distancia.
Mientras que la italiana tiraba desde el principio para sellar su oro, las españolas sufrieron en distintas fases de la larga prueba. Ángela fue de menos a más, mientras María sufría en la parte final, quedándose muy descolgadas. La primera finalizó en la sexta posición, con la segunda cerrando la clasificación de la final, en la octava posición. Las alemanas Isabel Gose y Maya Werner completaron el podio de la prueba.
Otro cuarto
Y siguió abonada España en las finales. En la última del día el relevo 4×100 libres mixto con Luca Hoek, Miguel Pérez Godoy, María Daza e Irene Ciércoles volvió a quedarse a un paso de las medallas como ya sucediera en el 4×100 libres masculino. Como en los relevos anteriores, la responsabilidad inicial fue para Hoek, que entregó en la tercera posición tras sus 100. Miguel Pérez Godoy mantuvo a España en la pelea, nadando entre la tercera y la cuarta plaza.
Daza entregó a Ciércoles en la quinta posición, plaza en la que la joven aragonesa cerró la prueba. La descalificación de Francia por un error de Maxime Grousset en la salida, colocó al relevo español como cuarto en la final. El oro fue para Rusia, escoltada por Países Bajos e Italia.
Un valor de futuro
Una de las alegrías de la jornada llegó en una de las semifinales femeninas. La regla de dos participantes por país dejó fuera tras las series matinales a Sara Costa de las semis de los 100 espalda en las que se metieron Irene Ciércoles y Estella Tonrath. Las dos españolas compartieron la primera semifinal, aunque sólo una consiguió billete. Ciércoles nadó enmarcada entre la favorita, Marrit Steenbergen y la británica Katie Shanahan, y aprovechó su estela para no descolgarse y acabar tercera con una marca de veterana.
La aragonesa marcó un 59.77 para convertirse en la segunda española en bajar del minuto en esta prueba tras Carmen Weiler y prácticamente asegurar su billete a la final. Tras disputarse la segunda semifinal, fue séptima del total de las ocho clasificadas. Tonrath, por su parte, se quedó fuera, séptima en su serie y decimocuarta de la general, con un tiempo de 1:01.31, a algo más de tres segundos de la más rápida, la francesa Mary-Ambre Moluh. La final será este sábado a partir de las 20.12 horas.
Doble representación tuvo también España en las semifinales de los 200 libres mariposa, ambos también en la misma serie Isak Fernández y Arbidel González que, con el segundo mejor crono de las series, nadó en la calle cuatro, al lado del ídolo local y gran favorito, Léon Marchand. Ambos se mantuvieron cerca de los puestos que daban acceso a la gran final, aunque solo Arbidel consiguió el objetivo, con el cuarto mejor tiempo de su ronda, pelenado con rivales de la talla de Richard Marton y Hubert Cos, quinto del total con 1:55.23.
Isak fue a su vez quinto de la primera semifinal y noveno del total, primer reserva en caso de baja de alguno de los ocho anteriores con marca personal de 1:55.99. La final abrirá la jornada vespertina del sábado (18.30 horas).
La última representante española en las semifinales fue Alba Vázquez que completó una gran actuación en los 200 estilos. Yendo de menos a más, tocó la pared en la segunda posición con marca personal, 2:10.97 para obtener plaza directa para la final. Su crono fue además el segundo mejor del total de clasificadas, solo por detrás de la británica Abbie Wood.
Otras finales
En la primera final del día, los 100 mariposa femeninos, la alemana Roos Vanotterdijk se hizo con el oro, su segunda medalla en estos campeonatos tras la plata conseguida en los 50 mariposa, con una marca de 56.08. Angelina Kohler se hizo con la plata y Maria Klepikova se colgó el bronce.
Unos minutos después volvía a saltar a la piscina David Popovici en busca de una nueva victoria en los 200 libres, una prueba en la que ha sido dominador los últimos años. El rumano no hizo concesiones, liderando de principio a fin desde la calle cuatro para fundir a sus rivales y colgarse su tercer oro en estos campeonatos con una marca de 1.44.15. El lituano Tomas Navikonis, con marca personal, fue segundo, arrebatándole el puesto al británico James Guy en los últimos metros.
El siguiente duelo se dio en los 200 braza femeninos, con Angharad Evans disputándole el oro a una de las especialistas de la modalidad, Eugeniia Chikunova. La británica lideró durante gran parte de la prueba pero se vio sorprendida por el cambio de ritmo infernal que impuso la rusa en los últimos 50 para mantener su reinado con récord de los campeonatos (2:19.32). Tercera fue la irlandesa Mona Mc Sharry.
El italiano Simone Cerasuolo firmó el mejor tiempo en las semifinales de los 50 braza masculinos, con su compatriota Nicolò Martinenghi a apenas 39 centésimas, con cada uno liderando cada una de las semifinales. En lassemis de los 50 libres femeninos Sarah Sjöstrom impuso su ley y firmó el mejor tiempo del total de participantes (23.83), a casi medio segundo de la segunda, la neerlandesa Milou van Wijk.














