El funcionamiento del sistema energético ha vuelto al centro del debate este viernes en ‘Herrera en COPE’. Sergio Barbosa ha puesto el foco en la clave del incremento del coste eléctrico, que reside en la mecánica de casación de precios, donde la tecnología más cara que entra a producir acaba fijando la tarifa de toda la electricidad consumida.
El mercado eléctrico opera mediante una subasta en la que primero acceden las fuentes más baratas de producir, como la energía eólica, la energía solar o la energía nuclear. Sin embargo, cuando estas tecnologías resultan insuficientes para satisfacer la demanda energética global, el sistema se ve obligado a recurrir a las plantas de ciclo combinado que utilizan gas.
El experto Jorge Morales ha explicado el mecanismo marginalista al señalar que «lo que ocurre es que en cuanto entra una gota de gas en el sistema, una gota, el precio lo marca el gas». Morales ha ilustrado esta situación recordando que si a las 7 de la tarde hay un 50% de renovables, un 20% nuclear y entra un 20% de gas, la tecnología más cara determina la factura global.
Lo que ocurre es que, en cuanto entra una gota de gas en el sistema, el precio lo marca el gas»
Experto energético
El problema de las reservas de gas estratégico
Esta dependencia del hidrocarburo se ha agravado debido al estado de las reservas estratégicas de gas, las cuales se han reducido significativamente tras vaciarse de forma paulatina desde el inicio de la guerra de Ucrania. A esta coyuntura se le suma el conflicto bélico en Irán y la inestabilidad en el estrecho de Ormuz, lo que dificulta la reposición de los suministros.
La fluctuación de esta fuente de generación ha quedado reflejada en los datos de aportación al mix energético. El jueves a las 14:00 horas el ciclo combinado representaba únicamente el 5% de la producción total, mientras que la madrugada posterior su participación ha llegado a alcanzar el 40%.
Efecto sobre el IPC y la economía familiar
El encarecimiento de la luz y de los carburantes ha empujado el IPC del mes de julio hasta situarse en el 3.6%. Esta evolución en el coste de la vida afecta de forma directa al presupuesto diario de los ciudadanos, un impacto que también se ha abordado en ‘Herrera en COPE’.
Sobre esta presión financiera, el profesor de economía de Comillas ICADE, José Antonio Vega, ha advertido de que «estamos ante una inflación con focos muy concretos, pero precisamente en partidas con una incidencia importante sobre la economía familiar».
Una factura de la luz con billetes y monedas de Euro
El docente ha destacado además que «cuando suben la electricidad y los carburantes, el margen de ajuste de una familia es mucho menor que ante otro tipo de gastos».
Cuando suben la electricidad y los carburantes, el margen de ajuste de una familia es mucho menor que ante otro tipo de gastos»
Profesor de economía de Comillas ICADE
Según ha argumentado Vega, los hogares pueden posponer compras o reducir actividades de ocio, pero resulta verdaderamente complejo prescindir del vehículo privado para acudir al trabajo o recortar consumos energéticos básicos en la vivienda.
Subida de carburantes y bonificaciones del Gobierno
En el ámbito de la movilidad, las complicaciones en el estrecho de Ormuz han empujado la gasolina hasta rozar el 1.70 euros por litro, tras experimentar un repunte del 7.3%. Por su parte, el diésel sufre un impacto superior debido a su escasez, situándose en 1.80 euros por litro al acumular un incremento por encima del 15%.
Esta tensión en los surtidores coincide con los desplazamientos por la festividad de la Asunción. Miles de ciudadanos se trasladan a sus pueblos de origen o a sus segundas residencias para celebrar las fiestas patronales, teniendo que afrontar un mayor gasto en carburante durante sus trayectos por carretera.










