El eclipse puso rumbo al medio rural. Vecinos y visitantes de Benavente y Los Valles se repartieron este miércoles por pueblos, sierras, castros, ermitas y miradores de la comarca para encontrar un lugar despejado desde el que contemplar un fenómeno que convirtió durante unos minutos el paisaje cotidiano en un gran escenario astronómico.
Observación del eclipse en Camarzana. / E. P.
La Sierra de Carpurias se convirtió este miércoles en uno de los grandes escenarios elegidos en la comarca de Benavente y Los Valles para contemplar el eclipse solar total. Desde el Castro de las Labradas, en Arrabalde, hasta otros puntos elevados de la sierra, vecinos y visitantes buscaron lugares despejados y con amplitud de horizonte para no perderse un fenómeno que durante unos minutos transformó por completo el paisaje.
El yacimiento de Castro de las Labradas, situado en la parte alta de la sierra de Carpurias, fue uno de los emplazamientos privilegiados. Su posición elevada y las vistas abiertas sobre el entorno lo convirtieron en un escenario especialmente atractivo para la observación. También Villaferrueña, cuyo término se encuentra vinculado al entorno del castro, reunió a personas interesadas en seguir el fenómeno desde esta zona de la sierra.

Observación desde Navianos de Valverde. / Lorenzo Ferrero.
La vecina Morales de Rey apostó por los puntos altos de Carpurias. El municipio había señalado como lugares adecuados el Balcón de Basilia y Peña Redonda, accesibles a través de la ruta número 5, además de otros picos y miradores desde los que disfrutar del eclipse.
En el valle de Valverde la observación tuvo sus propios escenarios. En Navianos de Valverde, la explanada de la ermita de la Virgen del Carmen acogió a quienes buscaron este espacio abierto para contemplar el eclipse. El entorno de la ermita se sumó así a la relación de enclaves escogidos en la comarca, además de otros enclaves al aire libre preferidos por los vecinos.
En pueblos del Valle del Tera como Congosta y Calzada de Tera organizaron actividades específicas alrededor del eclipse, que permitieron a vecinos y visitantes compartir la experiencia y seguir el fenómeno de forma conjunta.

Observación del eclipse en Camarzana de Tera. / E. P.
El eclipse desde el Castro de Camarzana
También Camarzana de Tera miró hacia el cielo desde su propio patrimonio. Cerca de 300 personas se dieron cita en el cerro de El Castro para contemplar el fenómeno lumínico del siglo . Previamente el Ayuntamiento había repartido gratuitamente entre todos los vecinos del pueblo las gafas reglamentarias. Familias enteras con las gafas adaptadas para los niños se mezclaban con grupos de jóvenes y hasta algún turista procedente de Lisboa que habían elegido este lugar arqueológico como lugar emblemático para contemplar el eclipse.

Observación del eclipse en Camarzana de Tera. / E. P.
Así, el eclipse llevó a vecinos y visitantes a buscar lugares muy diferentes, pero con un elemento común, la amplitud y horizonte despejado, paisajes y enclaves patrimoniales que son grandes balcones hacia el cielo.












