Cada dos por tres los antisistema salen con sus ocurrencias rimbombantes. Tal si hay que «pacificar el tráfico» porque los vehículos circulan, o que si los «barrios están tensionados» por el precio de los pisos o la llegada de turistas. Yo no he visto nunca una furgoneta para llevar mercancías a un comercio que porte ametralladora, ni a conductores yendo en coche a Cabueñes, Jove o un centro comercial exhiban fusil, o clientes que suban en taxi para disparar a los peatones: ¿De qué guerra hablan? Ya decía Goya si degeneran -en extremismo- los sueños de la razón derivan monstruos; él vio los horrores de la Guerra de la Independencia y los pintó y denunció, como esos fusiladores franceses sin rostro humano, cual máquinas de matar un 2 de mayo en Madrid.
Respecto a los supuestos barrios tensionados: ¿Quién les toma la tensión, para saber si tienen 12/8 o 17/11? ¿Acaso los turistas que vienen ocasionalmente a gastarse su dinero en nuestros hoteles, restaurantes, cafeterías y comercios son por ello perversos? Curioso contraste cuando vemos que 70.000 inmigrantes ilegales asaltan Ceuta, una ciudad de 80.000 habitantes, un mismo día, para quedarse, y dan como solución a lo Gila poner flotadores de 30 centímetros, y repartir a los presuntos menores por la península a gastos pagados, que eso no va a crear efecto llamada. Seamos serios y razonables: ¿Dónde deben estar los menores, en su nación con su padre y/o madre, o en una nación extranjera, solos y sin empleo?
Tiempo de verano caluroso y eclipse de sol. Suele decirse que los árboles no nos impidan ver el bosque. La economía española está dopada y gripada. Dopada por los 160.000 millones de los fondos UE de resiliencia. Y gripada por cuanto el 77% de los españoles según encuestas acortan o abaratan sus vacaciones por la menor capacidad adquisitiva de sus salarios. Es extraño que en España y en Gijón con escasa natalidad -y muchos perros- los turistas colapsen los barrios y los habitantes no quepan. Y tenemos un kilómetro del Solarón muerto de risa. Seguimos perdiendo el tren y la vía europeos. Alguna vez tendremos que espabilar en Asturias: menos tensión y más inversión.
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