Estados Unidos dio luz verde a una posible venta militar a Arabia Saudí valorada en $5.000 millones. El paquete contempla 10.004 kits de guiado JDAM-ER y la misma cantidad de cuerpos de bomba de 500 y £2 000. Con este material, las fuerzas saudíes podrían realizar ataques de precisión desde más de 74 kilómetros cuando las condiciones de lanzamiento sean favorables.
La operación incluye 5.004 kits KMU-572 destinados a bombas BLU-111 de £500 y otros 5.000 KMU-556 para BLU-117 de £2 000. A ellos se suman espoletas FMU-139, detectores de objetivos DSU-38 y DSU-40, contenedores, piezas de repuesto, asistencia técnica y apoyo logístico.
Los dos tipos de munición se reparten prácticamente por igual en cantidad, pero las bombas de £2 000 representan cerca del 80 % de la masa total del arsenal contemplado. Las BLU-111, procedentes de la familia Mk-82, constituyen la alternativa más ligera, mientras que las BLU-117 ofrecen una carga mucho mayor para blancos que necesitan mayor capacidad destructiva.
Ese mismo día, Estados Unidos autorizó otra posible operación con Arabia Saudí por $750 millones. Esta segunda venta comprende 60 motores de turbina AGT-1500 para tanques M1 Abrams y material relacionado. Entre ambos paquetes, el importe alcanza los $5.750 millones.
Una de las principales ventajas del JDAM-ER está en su mayor alcance. El sistema incorpora un conjunto de alas desplegables que permite a la bomba recorrer más distancia sin necesidad de añadir propulsión. Un JDAM convencional tiene un alcance aproximado de entre 24 y 28 kilómetros, mientras que la variante ER puede superar los 74 kilómetros en condiciones favorables.
La distancia que puede recorrer la bomba varía según la altitud, velocidad y dirección del avión en el momento del lanzamiento, además de la ubicación del blanco. El JDAM-ER utiliza la energía obtenida al ser liberado para prolongar su planeo. Por esa razón, un lanzamiento a baja altura reduce notablemente la distancia disponible frente a otro realizado desde gran altitud.
Para dirigirse al objetivo, el JDAM utiliza navegación inercial combinada con GPS y funciona de manera autónoma después de separarse del avión. Con señal GPS, su precisión declarada ronda los cinco metros de error circular probable. Cuando solo puede utilizar navegación inercial, esa cifra aumenta hasta unos 30 metros, una diferencia importante cuando se intenta alcanzar blancos pequeños o protegidos.
El uso del JDAM-ER en Ucrania también ha permitido observar sus ventajas y sus límites. En 2023, las fuerzas ucranianas incorporaron estas bombas a cazas MiG-29 y Su-27 modificados para utilizar armamento occidental. Fueron empleadas contra objetivos fijos como puentes, depósitos de municiones, centros de mando y puntos de transporte. Al mismo tiempo, la interferencia rusa de las señales de navegación por satélite evidenció los problemas que puede sufrir la precisión basada en GPS en entornos con una intensa guerra electrónica.
El volumen previsto para Arabia Saudí es considerablemente superior al de otros paquetes recientes. La venta autorizada para Ucrania en mayo de 2026 contemplaba 1.532 kits JDAM, mientras que la operación saudí incluye 10.004. Además, Arabia Saudí recibiría un cuerpo de bomba nuevo por cada kit de guiado.
Por sus características, el JDAM-ER ocupa una posición intermedia entre las bombas guiadas tradicionales y las armas diseñadas para atacar desde distancias mucho mayores. Su desarrollo parte de trabajos iniciados en Australia y posteriormente incorporados a la familia JDAM. Las alas permiten ampliar en varias decenas de kilómetros la distancia de lanzamiento sin tener que reemplazar las bombas, interfaces o sistemas logísticos que ya se utilizan.
Aun así, su alcance queda muy lejos del proyectado para el JDAM-LR de nueva generación. Esa variante incorpora un motor y está diseñada para superar los 556 kilómetros. La compra saudí se concentra, por tanto, en disponer de un gran número de municiones de precisión con una tecnología ya madura y un alcance aproximado de entre 70 y 80 kilómetros. Esa capacidad permite mantener al avión lanzador más alejado del objetivo, aunque sin llegar a las distancias de cientos de kilómetros que puede ofrecer un misil de largo alcance.










