El homicida confeso, Juan Carlos, y su pareja Franyel, una mujer en transición que murió apuñalada este pasado domingo en San Pedro Alcántara (Marbella), se denunciaron mutuamente por una presunta agresión el pasado sábado 1 de agosto. Así lo ha indicado este martes el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), cuyas fuentes han explicado que ambos fueron detenidos tras el incidente y trasladados a la plaza número 1 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Marbella para que declararan ante el juez. Aquí, añaden las fuentes, ninguno de los dos quiso ratificar la denuncia y las diligencias urgentes tuvieron que ser archivadas.
Las fuentes han aclarado que el crimen ocurrió el domingo, pero no fue hasta ayer lunes cuando Juan Carlos, de 59 años, fue arrestado tras confesar la autoría del hecho a la policía. Y aunque el detenido y la víctima mantenían una relación sentimental, han precisado que el investigado pasará mañana a disposición de un juzgado de instrucción ordinario y no a uno de Violencia contra la Mujer porque «la víctima aún no había adquirido esta condición, no se había inscrito como tal en el Registro Civil«. También han aclarado que los juzgados de Marbella «no ordenaron en ningún momento la exclusión de la mujer fallecida de los registros de víctimas de violencia de género (Viogen) dado que se trata de un registro policial».
El caso se conoció sobre las 16.15 horas del lunes. Un aviso ciudadano alertó de una posible agresión en una vivienda de la calle Castilla, en el núcleo de San Pedro Alcántara, pero los servicios sanitarios que se desplazaron al inmueble no pudieron hacer nada por la vida de la víctima, cuyo cuerpo presentaba heridas por arma blanca y signos de llevar muchas horas sin vida. Franyel era de origen venezolano y tenía 35 años. La Policía Nacional se hizo cargo de la investigación, y detuvo a un español como presunto autor de la muerte de su pareja. El hombre confesó la agresión con arma blanca y las pesquisas revelaron que las discusiones entre ambos eran habituales. Según la Policía Nacional, el caso se investiga como violencia doméstica porque «no consta inscripción o inicio de trámites de cambio de sexo».
«Un requisito constitutivo»
Fuentes del Ministerio de Igualdad han indicado a EFE que el respeto a las víctimas lleva a realizar un análisis singularizado y pormenorizado de las circunstancias de cada caso, puesto que no hay dos víctimas iguales ni se puede generalizar, un punto en el que se encuentra actualmente lo ocurrido en Marbella.
Asimismo, han apuntado que la jurisprudencia establece que el cambio de sexo, desde la entrada en vigor de la Ley 4/2023, de 28 de febrero, para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI, es un requisito constitutivo y no meramente declarativo. No obstante, han insistido en que cada caso tiene que ser investigado policial y judicialmente para determinar si se aborda o no como violencia de género.
Fuente: La Opinión de Málaga











