José Mourinho ha vuelto a abrir una de las etapas más controvertidas de su carrera. El nuevo documental sobre el entrenador del Real Madrid, estrenado este martes en Netflix, recupera numerosos episodios de su primera etapa en el Santiago Bernabéu y pone especial atención en su relación con Iker Casillas, entonces capitán del equipo.
El técnico portugués recuerda en la producción cómo fueron sus primeros contactos con el guardameta y cómo empezó a percibir que aquel vestuario tenía unas costumbres a las que él no estaba dispuesto a adaptarse, repasa como se vivieron los clásicos y el episodio del ‘topo’.
“En poco tiempo me di cuenta de que estaban consentidos”
Mourinho explica que tuvo tres primeras conversaciones con Casillas que le llamaron especialmente la atención. En la primera, el capitán le pidió más vacaciones para los jugadores de la selección española. En la segunda, que retrasara los entrenamientos una hora por el tráfico de Madrid. Y en la tercera, que el equipo no acudiera al hotel antes de los partidos y se encontrara directamente en el estadio: “En poco tiempo me di cuenta de que estaban consentidos”.
La frase resume la percepción que Mourinho se llevó de aquel vestuario y ayuda a entender la filosofía con la que llegó al Madrid en 2010. El portugués aterrizó en un equipo repleto de estrellas y entendía que su trabajo no consistía en enseñarles a jugar, sino en imponer una metodología y una disciplina común.
“Esto es el Barcelona-Real Madrid. Es la guerra”
Otro de los momentos que el documental recupera es el famoso enfrentamiento entre Mourinho y Casillas a raíz de la llamada del portero a Xavi Hernández. En aquel momento, el capitán del Real Madrid decidió contactar con su homólogo del Barcelona para intentar rebajar la tensión que se había generado entre los futbolistas de ambos equipos, que trasladaban a la selección española el enfrentamiento de los Clásicos.
Casillas explica en el documental que la situación era especialmente complicada para él porque ejercía como capitán tanto del Real Madrid como de España: “Te enfrentabas a compañeros que eran tus enemigos en el campo de fútbol, pero luego eran tus compañeros con la Selección. A mí no me gustó ver eso y se lo dije al míster”.
La interpretación del entrenador fue completamente diferente. Mourinho consideraba que aquella rivalidad debía mantenerse mientras ambos equipos estuvieran enfrentándose por los grandes títulos: “Les dije: ‘Esto es el Barcelona-Real Madrid. Cuando vayáis a la Selección podéis daros dos besos, pero ahora no. Esto es la guerra. Hay cosas que no acepto y que nunca aceptaré. Y cuando alguien no me respeta, se convierte en un problema”.
Piqué y Casillas discuten durante un Clásico en la época Guardiola-Mourinho / EFE
El ‘topo’ que desató la tormenta
El documental también recupera otro de los episodios que marcaron aquella etapa: la aparición de información interna del vestuario en los medios de comunicación. Mourinho era especialmente obsesivo con el control de la información y una filtración sobre las alineaciones terminó provocando una reacción explosiva del técnico.
Casillas recuerda cómo vivió aquel momento desde dentro: “Se volvió loco. Entró, nos llamó de todo, nos dijo de todo. Dijo que éramos los culpables de cómo estaba todo”. El excapitán incluso recuerda que Mourinho llegó a golpear una botella y cerró de un portazo la puerta de su despacho.
Más allá de las anécdotas, el regreso de Mourinho al Real Madrid convierte algunas de las reflexiones del documental en un interesante espejo de su presente. Mourinho vuelve a asumir el mando de un grupo de futbolistas de primer nivel y deberá volver a gestionar egos, jerarquías y personalidades dentro de un vestuario en el que, como ya dejó claro en su primera etapa, no está dispuesto a renunciar al control.
Fuente: Sport











