No es la primera vez, aunque esta vez inquieta todavía más a los expertos ante la magnitud de los hechos. Una entrada masiva de medusas en los sistemas de filtración de la central nuclear de Gravelines ha obligado a la compañía nacional Electricité de France (EDF) a parar tres reactores y reducir la potencia de un cuarto.
«Esta situación no tiene consecuencias para la seguridad de las instalaciones, la seguridad del personal ni el medio ambiente», matizó la compañía a través de un escueto comunicado.
Gravelines, la mayor central nuclear de Europa Occidental, situada en la costa del mar del Norte, ya tuvo que paralizar la planta hace tan solo un año, concretamente cuatro reactores durante varios días, por un incidente similar. Este cierre repentino se produce después de que la propia compañía reforzase sus sistemas para evitar este tipo de incidentes o detectarlos rápidamente. Según las autoridades, este fenómeno se produce por el aumento de la temperatura del océano y la sobrepesca, que contribuyen a la proliferación de estos animales marinos, no solo cerca de las centrales nucleares sino a lo largo de la costa. De hecho, varias playas también han tenido que ser clausuradas.
Esta noticia podría ser una simple anécdota si no fuera por el contexto de récord de interrupciones que han alcanzado las centrales nucleares francesas debido a la sequía, a las olas de calor y, ahora, a la invasión de medusas. Estas instalaciones se encuentran en estos momentos con un déficit energético del 15,6%, según los cálculos de la agencia AFP, es decir, una pérdida significativa de energía nuclear.
Medusas cerca de la planta nuclear de Gravelines, en el norte de Francia, en una imagen de archivo. / SAMEER AL-DOUMY / AFP
La presencia de estos animales en la costa norte de Francia no es un hecho inusual, sin embargo, los expertos señalan que la cantidad de medusas aumenta año tras año, provocando en la zona importantes contratiempos.
Un fenómeno que se repite por Europa
Este no es un fenómeno exclusivo de Francia. En 2011, la central nuclear de Torness, en Escocia, se vio obligada a cerrar durante varios días por una invasión de medusas en la zona. Un episodio que se repitió 10 años después. También en Israel, donde estos animales han causado problemas recurrentes en la captación de agua de refrigeración de una central, llegando a obstruir en 2011 la entrada de agua. Asimismo, se han registrado episodios similares en China, Japón o Sudáfrica.
Los expertos ya han levantado la voz ante la posibilidad de que este fenómeno sea cada vez más recurrente como consecuencia del cambio climático y el calentamiento de los óceanos.
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