No pudo ser. Eusebio Cáceres tampoco rompió en los Europeos de Birmingham un gafe que lo mantiene sin medallas después de cuartas plazas en todas las competiciones posibles. El ‘Saltamontes’ de Onil fue el mejor español con una séptima plaza (7,92 metros) en una final que volvió a encumbrar al griego Miltiadis Tentoglou.
La delegación española estaba ‘caliente’ tras romper el hielo con la histórica plata de Marta García en 5.000 después de una primavera que se le complicó por una lesión. Sin embargo, la palentina tiene tanto talento como arrojo y tan solo cedió a manos de la gran estrella Nadia Battocletti. Sin embargo, esa energía no contagió al trío español de longitud, que decepcionó (no la final).
Eusebio Cáceres saltó 7,92 metros en su segundo intento en una final marcada por el fuerte viento en contra y, a partir de ahí, bajó a 7,87 y a 7,61 a caballo entre dos nulos. Tras clasificarse con un aparatoso vendaje en un gemelo, el catalán Jaime Guerra se quedó en 7,73 y fue octavo, mientras que el hispanocubano acabó décimo con 7,72.
Jaime Guerra no tuvo el día en la final de longitud / RFEA – SPORTMEDIA
Por delante, Tentoglou acalló a sus rivales con un cuarto salto de 8,44 metros y se aseguró así su cuarto oro continental consecutivo, que une a tres en pista cubierta, a dos oros olímpicos, a un título universal al aire libre y a otros dos bajo techo. El prodigioso ‘combinero’ suizo Simon Ehammer fue plata con 8,29 y el ‘canguro’ búlgaro Bozhidar Saraboyukov desbancó del podio al luso Gerson Baldé en el último salto con 8,26 metros.
La otra española presente en la jornada de tarde era Mónica Clemente y compitió al máximo de sus posibilidades en la clasificación de salto con pértiga. La discípula del ‘Lobito’ Alberto Ruiz había logrado este año su marca personal (4,46) y logró franquear en Birmingham unos 4,40 que sí dieron el billete a varias rivales. No pasó a la final por los nulos anteriores. Una verdadera pena.
Lesión de Marcel Jacobs
Eliminados los tres españoles en las series matibales (Abel Jordán, Guillem Crespí y Jorge Hernández), las semifinales vespertinas fueron una exhibición del italiano Lamont Marcel Jacobs con 10.08 mientras saludaba al público. El de El Paso, oro olímpico en los Juegos de Tokio’20 y en los dos últimos Europeos, era el gran favorito en la final.

Romell Glave, un campeón inesperado / EFE
Sin embargo, no salió bien y se lesionó cuando trataba de progresar. Con marcas flojísimas, el británico Romell Glave dio la sorpresa con 10.09, seguido a siete centésimas por su compatriota Jeremiah Azu (actual campeón mundial de 60 lisos bajo techo) y por el alemán con padres ghaneses Owen Ansah (10.19).
Más campeones
La final de 100 vallas fue espectacular. La suiza Ditaji Kambundji, vigente campeona universal, no está tan fina como el año pasado y cayó a la cuarta posición. Por delante, la neerlandesa Nadine Visser aguantó en los cuadros la acometida de la polaca Pia Skrzyszowska y, con 12,67 ambas, le ganó por una milésima. La francesa Laeticia Bapté completó el podio con 12.73.
El húngaro Bence Halasz estremeció la final de martillo y se situó décimo de la historia con 84,25 metros, un registro que en los últimos 15 años tan solo ha logrado el campeón olímpico y mundial canadiense Ethan Katzberg. El alemán Merlin Hummel tuvo que conformarse con la plata con 81,30 y Mikhyalo Kokhan se colgó el bronce con 79,49 metros. El polaco Pawel Fajdek, otrora ‘rey’ de la especialidad, fue quinto con 79,13.

Bence Halasz fue una de las estrellas de la noche / EFE
Por último, la final de 400 lisos quedó lista tras la disputa de unas semifinales sin españoles (Ángel González cayó en las series previas). El francés Muhammad Abdallah Kounta batió su marca personal con 44.38 y logró el mejor tiempo, seguido por el actual campeón europeo bajo techo, el húngaro Attila Molnar (44.60) y por el neerlandés Jonas Phijffers (44.63). El ídolo local y tricampeón europeo Matthew Hudson-Smith acreditó 44.78.
Fuente: Sport












