Las imágenes de la noche del viernes y el hecho de que fueran hasta siete incendios forestales consecutivos provocados aparentemente por rayos hicieron pensar lo peor. Dos semanas después de que comenzase el incendio de la Vall d’Uixó y menos de una semana después de que dicho fuego se controlara, los bomberos se volvieron a enfrentar a una madrugada de sábado infernal en múltiples frentes: Tírig, la Serra d’en Galceran, Culla, y la Salzadella registraron las mayores dificultades.
Ya por la mañana de este sábado, quedó claro que el incendio más grave de todos los que había dejado la tormenta seca era el de Tírig, que lleva unas 244 hectáreas calcinadas y tiene un perímetro de 10,5 kilómetros, indicó este sábado por la noche el conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, tras el último Cecopi celebrado. La Generalitat elevó por ello esta crisis a la Situación 2 del Plan Especial contra Incendios Forestales.
La orografía, un problema
El director técnico del Puesto de Mando Avanzado, Antonio Rodrigo, dijo que la orografía era el principal problema de todos los fuegos que se produjeron, pero recalcó que lo pudieron «subsanar con todos los medios» que tenían.
Un total de 200 efectivos terrestres y 17 medios aéreos trabajaron en el total de los incendios forestales. Una vez se extinguió el de la Salzadella y se dieron por estabilizados primero el fuego de Culla y, por la tarde, el de la Serra d’en Galceran, los ojos se posaron en Tírig, donde se estableció el Puesto de Mando Avanzado.
Contra el fuego también lucharon los profesionales de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y se dedicaron a fondo los Bomberos de la Diputación y los Forestals de la Generalitat Valenciana. Por la tarde se unieron bomberos del Ayuntamiento de Castelló. La delegada del Gobierno en la Comunitat, Pilar Bernabé, apuntó que durante la noche se incorporó al operativo un pelotón más de la UME.
Sectorizado
«Hemos centrado todos los trabajos en el incendio de Tírig y lo tenemos sectorizado. Tenemos dos sectores y estamos trabajando en ello. Hemos estado todo el día con medios aéreos«, explicó Rodrigo, quien habló este sábado al anochecer. En esas últimas horas de la tarde, hubo «un frente que iba hacia allí». «Estamos allí trabajando y estaremos toda la noche», recalcó este bombero del Consorcio Provincial de Bomberos de la Diputación.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, también tuvo palabras para los afectados. «Seguimos con preocupación la evolución de los incendios en Huelva y Castellón. Todo mi apoyo a los vecinos y vecinas que han tenido que ser desalojados de sus casas. Mi reconocimiento a la UME y a todos los servidores públicos que se están dejando la piel», aseguró.
La previsión de la noche
Rodrigo aseguró que cuentan con un buen pronóstico meteorológico para esta noche de sábado y la madrugada del domingo en el incendio de Tírig.
«La humedad relativa aumentará al 70% aproximadamente y eso nos dará una ventaja porque el combustible absorberá humedad y esa humedad nos facilitará el trabajo de extinción», ha explicado. Además, ha dicho que aunque los medios aéreos no puedan trabajar por la noche, cerca de 200 personas trabajan en tierra para tratar de controlar el fuego, que han conseguido sectorizar en dos sectores.
900 confinados en Catí
El incendio de Tírig obligó ese sábado al confinamiento de Catí. La alcaldesa de Catí, Mamen Gámez, dijo a Mediterráneo que durante la tarde «el humo se vio clarísimamente, hasta las llamas». Hay cerca de unos 900 vecinos en Catí, más de su población habitual porque falta poco para fiestas. «Pido a los vecinos que mantengan la calma y que sigan las instrucciones. Confío plenamente en las autoridades», dijo.
Los vecinos de masias de la Serra d’en Galceran que habían sido evacuados pudieron volver a sus casas desde el mediodía.
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